«Utilizar una autonomía para construir una nación es un fraude de ley»
INÈS BAUCELLS
Lunes , 29-03-10
Rivera (Barcelona, 1979) repite como candidato a la presidencia de la Generalitat y firmemente convencido que aumentará los tres diputados que ahora tiene Ciutadans.
-¿Cree necesario un adelanto electoral?
-Nosotros ya lo solicitamos en noviembre. Le dijimos al presidente José Montilla que, dada la situación de inestabilidad y de crisis económica, era mejor empezar 2010 con un gobierno más fuerte. Pero Montilla tiene planes absolutamente contrarios, quiere agotar la legislatura, con prórroga y penatis.
-¿A qué atribuye esa mala gestión?
-Montilla ha escogido un modelo de gobierno en el que no se puede destituir a un conseller aunque su gestión haya sido nefasta, como ocurrió con las nevadas o con el incendio de Horta de Sant Joan. Un modelo en el que no puede mover ficha. No olvidemos que el PSC pasó de 44 escaños a 37. fue un batacazo electoral importante. Esa debilidad se traduce en que ERC e ICV tienen un papel de hipoteca. Montilla juega al silencio y cree que así los marrones se los comen otros, pero la ciudadanía no es tonta.
-La prioridad para el Govern es aprobar la ley de veguerías.
-Ante esta tomadura de pelo que supone hablar del retorno a un modelo feudal, no participaremos en su tramitación parlamentaria. Presentaremos una enmienda a la totalidad a un proyecto que exige cambiar una ley orgánica del Estado y poner patas arriba el sistema actual para, según el conseller de Gobernación Jordi Ausàs (ERC), ponerse al servicio del catalanismo político. Las leyes están al servicio del ciudadano y éste no quiere más burocracia. Las veguerías son el símbolo del nacionalismo y del tripartito.
-Hay quien prevé que en las próximas elecciones habrá una atomización parlamentaria.
-Hay una parte positiva y otra negativa en ello. Es bueno que salgan nuevas opciones políticas y en ese sentido, Ciutadans abrió la puerta en las anteriores autonómicas. La negativa es que el hecho de no haber legislado sobre cuestiones controvertidas, como es la inmigración, puede hacer que algunos discursos xenófobos tengan representación. Además está el fenómeno del independentismo. A los sectores más radicales les parece mal pactar con los socialistas y por eso hay una escisión representada por Carretero o Laporta, que dicen que van a prohibir el castellano como lengua oficial, crearán un ejército catalán y una constitución catalana, y proclamarán la independencia de forma unilateral al más puro estilo de Kosovo.
-Se le acusa de tener un único discurso, el de la lengua.
-La lengua es la punta del iceberg de ese modelo social que ha creado el catalanismo político durante 30 años. Es un elemento identitario más. Hay una tradición política instalada en Cataluña que supone un fraude de ley porque se ha utilizado el estado autonómico para construir una nación: desde 1980 no ha habido ningún cambio en ese «fer país». No se puede hacer ingeniería con leyes, subvenciones y medios de comnunicación. Por eso más que hablar de lengua hablaremos de modelo social. Nosotros trabajeremos en la idea de crear un puente entre Barcelona y Madrid, en lugar de mantener el enfrentamiento actual.
-El PP dice que ya defendía el castellano antes que Ciutadans.
-No hay que defender el castellano, pues se defiende solo. Hay que defender las libertades. Que nadie pueda decirte en qué idioma trabajas, vives o rotulas tu comercio. Se trata de defender un modelo de libertad. Lo hemos hecho con el tema de las corridas de toros o Cuba. El PP prevé entrar en un gobierno de CiU. Yo dudo que la Convergència actual quiera un modelo trilingüe en la escuela, que se deroguen las leyes de sanciones lingüísticas o mantener esas relaciones con Madrid que nosotros defendemos. El PP, por intereses electorales de 2012, en el que Mariano Rajoy necesitará el apoyo de CiU, intenta volver a vender a Cataluña como moneda de cambio. Y eso impide el cambio que tuvo lugar en el País Vasco. Patxi López y Basagoiti son un modelo que debemos mirar para Cataluña. Pero Montilla y Sanchez-Camacho no son López y Basagoiti.
-Las crisis internas de Ciutadans ¿pueden pasar factura?
-Hay que hacer autocrítica y Ciutadans lo ha hecho. Pero hemos sabido levantarnos. Hoy somos un partido más unido y más sólido.
-El pacto con Libertas en las europeas ¿fue un error?
-Los resultados cantan y cuando uno los tiene malos, es que hubo un error.
-¿Le inquieta UPyD?
-Ha hecho un gran papel en Madrid, tuvo un buen resultado en las europeas y en las generales. Pero en Cataluña no han acabado de arraigar, no nos preocupa. Creo que es la plataforma de una sola persona que supo organizar su salida de otro partido y formar una marca que es Rosa Díez.
-¿Descarta el pacto con UPyD?
-Lo hemos intentado y seguimos intentando. Pero Rosa Díez dijo no con rotundidad. Pero seguimos pensando que en España es posible una tercera vía y que es difícil que la represente un solo partido. Si surge, será en base a una suma de partidos para ser fuertes. Luchar contra dos transatlánticos en el Oceano como es PP y PSOE con dos barquitas es complicado.

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