Una fotografía aérea de Córdoba muestra los estragos que han causado las lluvias. FOTO: RAFAEL TENA/ Vista aérea del Guadalquivir desbordado VIDEO: ATLAS
Jueves , 25-02-10
Irrefrenable e impetuoso. El Guadalquivir, lejos de ver reducido su caudal, siguió ayer elevando su nivel y anegando nuevas parcelas a su paso. Esta vez fueron varias viviendas de La Forja, en la zona de Casillas, las que se vieron con el agua al cuello. De hecho, los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Córdoba (SEIS) tuvieron que ayudar a salir de sus casas a varias familias que se vieron sorprendidas por la crecida.
Durante toda la madrugada del martes, los bomberos estuvieron trabajando en los puntos calientes: inmuebles de la zona del aeropuerto, conocida como Guadalvalle (Altea, Fontanar de Quintos, Ribera Baja y Pilar de la Vega, sobre todo), y la parte este de la capital (Alcolea, Las Cigüeñas, El Sol y la Vega de la Duquesa de Alba).
Además, también fue necesaria la intervención de los efectivos del SEIS para evacuar agua de varias cocheras y sótanos en la Ribera, Alameda del Obispo y junto al estadio de fútbol Enrique Puga, en la calle Periodista Ricardo Rodríguez.
El cauce llegó a alcanzar los 3.000 metros cúbicos por segundo e hizo temer lo peor a los dispositivos, que no dejaron ni un minuto de trabajar en las áreas afectadas.
Así, el número de viviendas desalojadas superaba ayer las 250 y en torno a 750 las personas afectadas, según fuentes de la Delegación del Gobierno de la Junta, aunque, como apuntó el alcalde, Andrés Ocaña, «la cifra va creciendo».
En la urbanización La Altea, un área inundable del extrarradio, eran algo más de 150 viviendas las que tuvieron que ser abandonadas por sus propietarios ayer, mientras que en Fontanar de Quintos resultaron afectadas 30 casas y en las Cigüeñas -parcelación que fue precintada en su día-, unas 40. Sus habitantes fueron realojado en casas de familiares y en distintos establecimientos.
En concreto, en el centro de mayores de la barriada del Guadalquivir pasaron la primera noche tras la catástrofe una veintena de afectados. Ayer, según la concejala de Asuntos Sociales, Ana Moreno, «unas treinta personas acudieron al comedor municipal de Campo Madre de Dios después de dejar sus viviendas».
Margaritas, listo
Por ello, y ante la posibilidad de tener que acoger a más damnificados, el pabellón de Margaritas, que se había abierto en primera instancia para prestar una primera atención a las familias, fue ayer habilitado «por si alguien demandase un lugar para dormir», manifestó Moreno.
El comité asesor del Plan de Emergencias por inundaciones en la provincia de Córdoba decidió ayer declarar zonas evacuables los núcleos Majaneque, La Forja, Cortijo del Rubio, Fontanar de Quintos y la Altea-Guadalvalle, con el objetivo de garantizar y velar por la seguridad de las personas y los bienes de las viviendas.
La delegada del Gobierno, Isabel Ambrosio, que presidió ayer la reunión del comité, explicó que fue necesario adoptar esta medida, que prohíbe el acceso y tránsito por estas zonas, mientras continúe la situación de emergencia.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es