Publicado Actualizado jueves , 7-1-2010 a las 04:38:29
El martes vi en televisión la cabalgata de los Reyes Magos en Madrid, un espectáculo fascinante. Pero eso no parecía una cabalgata de Reyes Magos. Más bien podía pensarse en un espectáculo circense, o en la ceremonia inaugural de un evento deportivo. Al final del desfile, los Magos parecían estorbar: estaban fuera de su sitio, no pintaban nada en esa fiesta, no tenían al final de su recorrido al Niño Jesús al que ofrecer sus dones en un humilde Belén, sino un escenario lleno de saltimbanquis.
Nada a su alrededor hacía alusión al motivo de su fiesta, de su presencia, de su llegada triunfal a Madrid. Ni una sola alusión a Belén, al Portal, a la Sagrada Familia, al Niño Jesús. Han desaparecido los pastores. La estrella de Belén ha sido sustituida por una contorsionista colgada por las alturas. No ha sonado ni un solo villancico; sólo música insulsa, totalmente ajena a la Navidad. Los presentadores no han pronunciado ni una sola vez el nombre del Niño Jesús. ¡Pobres Reyes Magos! Como no pueden hacerlos desaparecer, los quieren convertir en laicos. ¡Reyes Magos laicos! Nos están robando a nuestros queridos Reyes Magos, y los cristianos no podemos resignarnos.
¿Ya nadie dice a los niños que los Magos acudieron a adorar al Niño Jesús, nacido en un pesebre, guiados por una estrella?, ¿que es eso lo que repiten año tras año con los privilegiados niños españoles? ¿Decir eso también puede herir sensibilidades?

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...