Actualizado Martes , 09-02-10 a las 18 : 41
Hoy ha repartido dos series de uno de los quintos premios, el 34.030, y el tercer premio de Gordo, el 10.104, dos de los muchos con los que ha desbordado de alegría a miles de personas a lo largo de los 105 años que está histórica administración de Lotería. Fue en 1904 cuando doña Manolita, nacida en 1879 y sus tres hermanas abrieron su despacho en la calle San Bernardo, que, pocos años después fue trasladado a su popular y ya histórica ubicación en la Puerta del Sol y a la Gran Vía.
En aquel momento tiene 25 años y, aunque sus comienzos no son fáciles, pronto se gana sus primeros clientes gracias a su belleza y carisma. Fueron sobre todo estudiantes los que se acercaban a la calle San Bernardo a comprar un décimo, y ver depaso a Manolita.
Fue allí donde esta administración de Lotería cogió la fama, en gran medida debido a que pronto empezó a repartir premios y crecer en ventas su negocio. Una época en la que las mujeres estaban relegadas a un segundo plano social, pero donde Manolita se convirtió rápidamente en una próspera mujer empresaria e, incluso, musa de escritores, pintores y artistas en general.
Aquella fama se extendió rápidamente por todo el territorio nacional a lo largo de décadas. Desde entonces, son miles los madrileños y españoles que se acercan cada año, formando colas interminables, para comprar los décimos que cambien sus vidas… y son muchas las vidas que ciertamente ha cambiado Doña Manolita, esposa de un picador retirado «que cambió la garrocha por los billetes numerados».
«La popular Doña Manolita», podía leerse ya en ABC el 23 de diciembre de 1930, que, «establecida en la calle Ancha, ha vendido a la Matritense de Caridad 400.000 pesetas, entre las que iba una remesa de 100.000, que abarcaba desde el 16.621 al 16.630». La misma Manolita que manifestó a ABC que, «a las puertas de su establecimiento, un cojo llamada Luis Sanz, ha vendido 200 pesetas del segundo premio».
O historias como la de Doña Dolores que, en 1945, entró en la administración de Lotería y le dijo a «Doña Manolita que le diese uno de los que tocan –contaba ABC ese año–, pero que no quería saber el número. Doña Dolores guardo, al llegar a su casa, el vigésimo en un cofrecito», y tocó, aunque tal y como ha ocurrido hoy, «no era suficiente para “echar” coche».
Doña Manolita, 105 años repartiendo premios en Navidad
Las colas frente a Doña Manolita, en 1943
Seis años después, en 1951, murió Doña Manolita sin descendencia. «Ayer perdió Madrid una de sus figuras más populares –podía leerse en ABC el 8 de mayo de ese año–, Doña Manolita de Pablo, la famosa lotera de la Gran Vía, de cuya mano esperaba toda España la caricia de la Fortuna».
La Administración de Sol esquina con Arenal pasó entonces a manos de su hermana Carmen llamándose entonces «Hermana de doña Manolita» y al morir está sin descendencia femenina, la histórica Administración fue heredada por su hijo.
La familia dejo de ser propietaria de la Administración de Sol en 1987, al ser vendida a manos ajenas. La misma suerte corrió el despacho de la Gran Vía. Sin embargo, aquellas ventas no le hicieron perder ni un ápice de su fama, como se ha podido comprobar con las larguísimas colas que se pueden ver cada año a diario, a medida que se acerca el sorteo de hoy.
El nombre de aquella administración de la calle San Bernardo, de 1904, aún se conserva. La suerte también… como pudieron comprobar los ganadores del tercer premio que ha repartido hoy, una vez más, Doña Manolita.

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