El ministro del Interior matiza que lo que, en realidad ha dicho, es: «Escucho y veo lo que haces... en las teles y las radios». Los populares reclaman su dimisión, ya que «ha perdido los papeles» en una sala fuera del hemiciclo, un enfrentamiento al que ha tenido que poner fin el presidente de la Cámara José Bono
Actualizado Jueves , 19-11-09 a las 09 : 21
«Escucho todo lo que dices, veo todo lo que haces». Sorprenderá esta frase a todo el que en las últimas semanas haya escuchado al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, decir que el Sistema Integrado de Interceptaciones Telefónicas (Sitel) es legal y que sólo hacen uso de ellas las personas competentes, como policías y jueces en casos de delitos específicos.

Sin embargo, esta frase es la que, según ha denunciado el PP, ha espetado Rubalcaba en un aparte al diputado del PP Carlos Floriano.

Los populares han denunciado también que José Bono, presidente de la Cámara Baja, ha tenido que llevarse y calmar al titular de Interior que «ha perdido los papeles» en su enfrentamiento directo con el parlamentario popular. A raíz de este capítulo de bajeza política, el PP ha pedido la dimisión de Rubalcaba quien, según los populares, también añadió que «no quería dar dobertura a la loca de Cospedal».

El vicesecretario general del PP, Esteban González Pons, ha lamentado que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, haya amenazado al diputado de su partido y, finalizada la sesión, haya «buscado» por el pasillo a Floriano, quien se encontraba departiendo con el propio González Pons. Según la versión del diputado popular, el ministro le ha insultado llamándole «paranoico» y amenazado. Diversos periodistas que estaban en las inmediaciones de la sala donde se ha producido el incidente oyeron hablar al ministro en un tono muy irritado.

Otro dirigente popular, Cristóbal Montoro, ha atribuido en los pasillos del Congreso al titular de Interior el «desparpajo» con el que «ha perdido los papeles» frente a Floriano, después de «amenazarle en privado».

El GAL y el «caso Faisán» han enervado al ministro Floriano había interpelado sobre el sistema de escuchas a Rubalcaba en su pregunta preceptiva sobre el Sitel en la sesión de control al Ejecutivo, indicando que el Gobierno «niega su utilización ilegítima» como en su día negaron la existencia del GAL. Por ello, y como anunció ayer la portavoz de su grupo, Soraya Sáenz de Santamaría tras la Junta de Portavoces, ha exigido regular por ley orgánica el sistema de escuchas. El encono ha sobrepasado los límites parlamentarios y ha salido del hemiciclo directamente a una sala del Congreso, donde -siempre según fuentes populares- se ha producido el desagradable episodio.
Por su parte, el titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha acusado hoy al PP de compartir los mismos argumentos que ETA sobre los GAL después de que el diputado del PP Ignacio Cosidó le dijese: «Perteneció a un Gobierno que ha escrito las páginas más negras en la historia de la lucha del terrorismo -en relación con los GAL-, le pido que con el "caso Faisán" -la investigación sobre el soplo policial que frustró uan operación contra el aparato de financiación de la banda en mayo de 2006- no hago un nuevo borrón ante una sociedad que ha sido heroica en la lucha antiterrorista. Los españoles merecen conocer la verdad».
Rubalcaba, a un diputado del PP: «Escucho todo lo que dices, veo todo lo que haces»
En ese sentido, el ministro ha respondido: «En este país del GAL sólo hablan el PP y ETA».

El ministro del Interior se ha hecho esperar durante un tiempo hasta que ha comparecido para dar su versión del luctuoso incidente. A preguntas insistentes de los periodistas, ha matizado que lo que le ha dicho a Floriano tenía una segunda parte y le ha dicho: «Escucho todo lo que dices y veo todo lo que haces... en las teles y las radios». En otro alarde de matizaciones llamativas, Pérez Rubalcaba ha dicho que la razón por la que Bono ha entrado a buscarle es «porque habían quedado para tomar un café».

No deja de ser significativo que Rubalcaba haya dado una rueda de prensa sobre este asunto al que ha tratado de restar importancia y se ha afanado en argumentar que Floriano y él han tenido la misma conversación privada dentro de la sala que fuera, públicamente en el hemiciclo y ha defendido que la posición del Gobierno será repeler las acusaciones de espionaje que lanza el PP. «Este Gobierno no espía a nadie», ha querido zanjar.

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