Así echó a volar Iberia... hace 80 años
Alfonso XIII en el acto de la bendición del primer avión "Rohrbach", en 1927
Actualizado Martes , 22-12-09 a las 20 : 09
Cuando Alfonso XIII realizó el vuelo inaugural de la Compañía «Iberia-Aérea» entre Madrid y Barcelona, un 14 de diciembre de 1928, nunca se hubiera podido imaginar que aquella compañía –que acaba de anunciar su «boda» con British Airways, a sabiendas de que no podrá superar sola la mayor crisis del sector de la historia– llegaría a 206 destinos de 46 países, que albergaría una flota de más de 200 aviones, que realizaría unos 1.000 vuelos diarios y que podría transportar, como ocurrió por ejemplo en 2002, a 28 millones de pasajeros y 210.000 toneladas de carga.
El primer vuelo comercial de Iberia, fundada el 28 de junio de ese año por el empresario vizcaíno Horacio Echeberrieta, estaba previsto que fuese, con Alfonso XIII a bordo, entre Madrid y Barcelona. Sin embargo, fue un vuelo Barcelona-Madrid el primero que realmente operó Iberia aquel 14 de diciembre, dos horas antes del realizado con el Rey de España, con la intención de que éste pudiera presenciar el primer aterrizaje en el aeropuerto de Carabanchel, actual aeropuerto de Cuatro Vientos.
Pocos meses después de aquel bautizó, en febrero de 1928, fue Primo de Rivera, por aquel entonces jefe de Gobierno, quien se subió, junto al director y fundador de ABC, Torcuato Luca de Tena, a uno de los tres aviones Rohrbach Ro VIII Roland que la Compañía poseía, para vivir la experiencia de sobrevolar España.
«A las doce y veintidós, o sea, más de media hora antes de la anunciada, aterrizó en el aeródromo de La Tablada el aparato Rosvard de la Compañía Aérea de Transportes Iberia», contaba ABC el 10 de febrero de 1928, que aludía a un segundo avión con otras personalidades, que también realizó el trayecto entre Madrid y Sevilla.
Primo de Rivera y Luca de Tena pudieron comprobar como hacer aquel trayecto en apenas dos horas y diez minutos era posible. El dictador manifestó que el viaje «había sido gratísimo y que el aparato –un trimotor con capacidad para diez pasajeros– había traído unos ejemplares de la edición de ABC publicada esa mañana en Madrid».
«Los expedicionarios salieron a las diez y diez de la mañana de Madrid; a las diez y treinta y seis pasaron sobre Toledo; a las diez y cincuenta, sobre los montes de Toledo; a las once y ocho cruzaron el Guadiana; a las once y treinta volaban sobre la línea férrea de Almadén; a las once y cincuenta, sobre Fuenteovejuna; a las doce, sobre Sierra Morena, y a las doce y veintidós llegaron a La Tablada», describía minuciosamente ABC.
El viaje de vuelta entre Jerez de la Frontera y Madrid, cinco días después, fue nuevamente calificado de «en sueño», «sin ruido, frío ni viento, cómodamente sentados en lujosas butacas forradas de piel, con movimiento insignificante y absoluta seguridad». Todo ello a pesar de «haberse desprendido una de las hélices cuando el aparato volaba a mil metros de altura sobre el pueblo de Fuenteovejuna».
Después de aquel éxito –por el que ABC dio la enhorabuena al ingeniero Daniel de Araoz, «que había sabido organizar en España un servicio aéreo tan lujoso y perfecto como los mejores del extranjero» – la compañía no hizo más que crecer: en 1939, tras realizar el primer vuelo entre Madrid y Lisboa, se convirtió en una aerolínea internacional; en la década de los 40 llegaron Londres, París y Roma; en 1944 fue nacionalizada, pasando a formar parte del Instituto Nacional de Industria (INI); en septiembre de 1946 fue la primera aerolínea en volar entre Europa y América del Sur, con la ruta entre Madrid y Buenos Aires; en esa misma década se comenzaron a usar azafatas; en 1954 se inauguró el vuelo entre Madrid y Nueva York… y así , poco a pco, y cada vez con mejores aviones, continuó creciendo al amparo del Gobierno.
Sin embargo, 2001 marcó un punto de inflexión en la historia de la compañía con su salida a Bolsa. Se culminaba así un proceso de privatización que se llevaba gestando hace tiempo, con José María Aznar al frente del Gobierno. La vuelta al ámbito privado, 57 años después de que fuera nacionalizada, se materializó en abril de ese año... volviendo al ámbito en el que nació aquel 28 de junio de 1927.
Pero las pérdidas que registró la compañía durante el primer trimestre de 2009, que superaron los 92 millones de euros, fueron demoledoras. El proyecto fundado por Horacio Echeberrieta en el primer cuarto del siglo XX, verá próximamente la famosa fusión con Brithish Airways: Iberia mantendrá el 45% del accionariado y, por lo tanto, el control de más de la mitad de la compañía, mientras que su sede sede social se trasladará, además, a Londres. Qué diría Alfonso XIII…

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