El Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó ayer su informe anual, correspondiente a 2008, sobre los datos de condenados. Entre sus conclusiones destaca la eclosión de los delitos relacionados con la seguridad vial, que provocó que se dispararan los datos globales.
En España se inscribieron en el Registro Central de Penados un total de 196.143 condenados (un incremento del 21,9%); se inscribieron 250.201 delitos cometidos (un 17,1% más que el año anterior) y se impusieron 592.012 penas (un aumento del 33,6%).
Para explicar este enorme crecimiento de la delincuencia habría que remontarse a finales del año 2007. Concretamente al mes de noviembre cuando el Congreso dio el visto bueno a la reforma del Código Penal en materia de Seguridad Vial. Así, muchas infracciones consideradas como faltas -excesos de velocidad, positivos en los controles de alcoholemia o conducir sin carné- pasaron a ser delitos penales.
Por eso no es de extrañar que este tipo de delitos casi se hayan duplicado en un año. Si en 2007 las penas por infringir nomas de tráfico supusieron el 26,7% del total de los delitos; en 2008 llegaron al 44,1%. Por detrás se situaron los delitos de lesiones (13,4%), los robos (9,5%), los atentados contra la autoridad (4,6%) y los quebrantamientos de condena (4,1%).
Con los datos facilitados por el INE se podría elaborar el retrato robot de los condenados en España según el siguiente perfil: varón (el 91,3%), de 34 años, español (el 70,3%), muy probablemente andaluz (el 21,3%), infractor de tráfico (44,1% del total) y habiendo sufrido por ello alguna pena privativa de otro derecho (el 54%), preferentemente algún trabajo en beneficio de la comunidad (15,2%).
Los menores, a examen
El trabajo del INE también recoge la estadística de menores condenados que fueron en toda España 15.919. Entre los datos más interesantes sobresale que, aunque la mayoría sigue siendo de nacionalidad española (un 78,5%), se ha multiplicado casi por dos la proporción de menores extranjeros que pasó del 13,3% del 2007 al 21,4% de 2008.
Además, llama la atención que tres de cada diez condenados menores sea reincidente y haya sido condenado en el mismo año más de una vez.
Como en el caso de los adultos, Andalucía vuelve a ser la comunidad con mayor número de menores condenados (el 25,9%).
Se inscribieron un total de 26.134 infracciones penales cometidas por menores. De ellas, el 67,1% correspondió a delitos y el 32,9 % a faltas. Y por tipología del delito destacan los robos (39,3%), seguidos de las lesiones (17,4%), el robo y hurto de uso de vehículos (7,7%) y los hurtos en general (6,1%).

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