Esperanza para diabéticos
El HUC es el único centro canario que practica este trasplante | ABC
Sábado , 31-10-09
El diario padecer -y depender- de la insulina puede tener un final. Los diabéticos obligados a esta dosis cotidiana tienen a su alcance una operación de trasplante que puede cambiar sus vidas de manera radical. El trasplante de páncreas, que se realiza en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), puede mejorar sustancialmente la calidad de vida de quienes padecen diabetes de tipo 1, ya que les permitirá dejar de inyectarse insulina para controlar sus niveles de azúcar en sangre.
El hospital tinerfeño, único en Canarias en practicar esta intervención, se ha convertido, además, en un centro de referencia nacional, al ser designado por el sistema sanitario español como capacitado para formar a especialistas de otros centros del territorio nacional en este tipo de trasplante, así como para llevar a cabo acciones de investigación.
El trasplante de páncreas permite, a los diabéticos tipo 1, dejar de inyectarse insulina para controlar sus niveles de azúcar en sangre. Por tanto, son susceptibles de someterse a esta intervención los diabéticos jóvenes de tipo 1 con insuficiencia renal y los que padecen diabetes lábil.
Aunque en la mayoría de los casos este tipo de trasplante se realiza simultáneamente con el de riñón, también puede llevarse a cabo en solitario. De hecho, el personal del HUC comenzó a realizarla hace más de un año, cuando fue operado un paciente que años antes había recibido un riñón.
El consejero de Sanidad del Cabildo de Tenerife y cirujano del Servicio Digestivo del HUC, Antonio Alarcó, destaca la complejidad que supone este tipo de intervenciones. Si bien el tiempo promedio en el quirófano es de doce horas, se consigue la curación total de los pacientes. «El paciente que recibe el páncreas y el riñón del donante, sigue conservando en su cavidad abdominal los dos riñones y el páncreas propio que, aunque no genera insulina, sí actúa desde el punto de vista de la secreción de jugos», explica Alarcó.
Dolencia renal y diabetes
Los especialistas explican que el aumento de los trasplantes de páncreas que se realizan cada año está relacionado con el constante crecimiento del número de personas que, con un trasplante renal, sufren complicaciones de la diabetes a pesar del buen funcionamiento del riñón trasplantado.
La diabetes tipo 1 es una enfermedad que se caracteriza por la incapacidad del cuerpo de producir la insulina necesaria para controlar los niveles de azúcar en la sangre. Si no se controla adecuadamente, con el paso de los años, pueden aparecer una serie de complicaciones como son la insuficiencia renal, la retinopatía diabética, la neuropatía diabética, así como otras patologías de tipo coronario.
En Canarias, una de cada dos personas que entra en diálisis es diabética, porcentaje muy superior a la media nacional, por lo que se insiste en la importancia de controlar la enfermedad y en la necesidad de llevar una vida saludable.

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