Actualizado Jueves , 29-10-09 a las 19 : 19
Irán cambia de tono. Después de treinta años de frentismo el presidente Mahmoud Ahmadineyad parece haberse contagiado del espíritu dialogante de Barack Obama y afirma que “estamos listos para cooperar” en la solución al contencioso nuclear. En un discurso ofrecido ante una multitud en la ciudad santa de Mashad, al este del país, y ofrecido en directo por los canales de televisión, el dirigente ultraconservador aseguró que se ha llegado “a un punto muy importante” y que los iraníes ven con buenos ojos " el intercambio de combustible" con otras naciones y la “colaboración para la construcción de centrales nucleares".
El presidente habló en estos términos el mismo día en que sus negociadores nucleares enviaron al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) la respuesta al borrador sobre el acuerdo para el procesamiento de su uranio en el extranjero. El propio organismo confirmó la llegada del documento iraní y anunció el fin de la primera revisión a la nueva planta de enriquecimiento de uranio que los iraníes construyen en las proximidades de Qom y cuya existencia no fue revelada hasta el mes pasado.
Se desconoce de forma oficial el contenido de la respuesta de la república islámica, pero el diario progubernamental Javan adelantó, sin precisar fuentes de ningún tipo, que Irán apuesta por transferir gradualmente su uranio poco empobrecido a Rusia y que, al mismo tiempo, desea que los intercambios se realicen de forma “simultánea”, es decir, que cada vez que envíe una partida de uranio al extranjero, reciba a cambio otra ya procesada y apta para emplearla en su reactor de uso civil en Teherán. Francia es el país elegido para esta última fase destinada a la fabricación de láminas de combustible. Una forma de funcionar diferente a la propuesta por el texto acordado por la comunidad internacional que pedía a la república islámica la transferencia de golpe de más del setenta por ciento de la tonelada y media de uranio poco enriquecido que tiene en stock.
Derecho inalienable"Apretamos cualquier mano que se extienda con franqueza hacia nosotros, pero si intentan conspirar contra Irán, la respuesta del pueblo iraní será la misma que dio a Bush", manifestó el mandatario ultraconservador iraní que desde su llegada al poder ha hecho de la carrera nuclear su auténtico caballo de batalla. Teherán mueve ficha, pero aun se desconoce si los miembros del Grupo del 5+1, formado por Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China, Francia y Alemania, aceptarán la forma de intercambio propuesta por el régimen de los ayatolás.
Aparentemente la cuestión avanza, pero en el fondo Irán no ha variado un milímetro la posición que defiende desde el inicio de las conversaciones. “La actividad nuclear de Irán es un derecho indispensable del pueblo iraní", volvió a repetir Ahmadineyad antes de dejar claro que bajo ningún concepto sus científicos van a detener sus actividades tal y como se les ha exigido sin éxito desde 2005. Parece que cambian las formas, pero en el fondo el programa nuclear iraní no varía, algunos expertos defienden incluso que se va acelerar. Las mismas preguntas que se formulan en cinco resoluciones del Consejo de Naciones Unidas siguen sin respuesta, pero en lugar de una nueva ronda de sanciones, parece que el talante Obama ha posibilitado la apertura de esta vía para el entendimiento. “Afortunadamente se dan las condiciones para la cooperación nuclear internacional", destacó un Ahmadineyad que en estos momentos de dura división interna en su país tiene en la carrera atómica un argumento para silenciar las críticas de la oposición.

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