El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó hoy que "no descarta" la opción militar en Irán pero prefiere continuar la vía diplomática para persuadir a ese país de que renuncie a sus actividades de enriquecimiento de uranio.
En una rueda de prensa a la clausura de la cumbre del G20 celebrada en los últimos dos días en Pittsburgh, Obama afirmó que "no descarto ninguna opción en lo que se refiere a la seguridad nacional" pero "la vía diplomática sigue siendo el camino preferido".
La rueda de prensa se celebraba después de que esta mañana Obama, junto al primer ministro británico, Gordon Brown, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, denunciaran la existencia de una planta secreta para el enriquecimiento de uranio en las cercanías de Qom, a 160 kilómetros de Teherán.
Los tres líderes habían exigido que Irán acepte inspecciones internacionales de esas instalaciones cuando el próximo día 1 sus representantes se reúnan en Ginebra con los negociadores internacionales para tratar sobre su programa nuclear.
El presidente estadounidense sostuvo que la comunidad internacional está "más unida que nunca" en este sentido. Obama aludió a las declaraciones rusas y chinas que instan a Teherán a colaborar con las inspecciones internacionales y declaró que "esperamos que Irán se dé cuenta" y opte por cumplir sus obligaciones.
El mandatario de EEUU subrayó que los datos sobre la planta -cuya existencia ha reconocido Irán en una carta al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)- fueron obtenidos por los servicios secretos británico, francés y estadounidense y su fiabilidad no ofrece ninguna duda. "La respuesta que hemos visto hoy", indicó, en alusión a los comunicados ruso y chino, "pone de manifiesto lo sólidos que son" esos datos.
Irán, insistió, tiene ante sí "la opción de unirse a la comunidad internacional o continuar su aislamiento".

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