Construyendo un sueño
«El Paseo del Prado y el Paseo de Recoletos desde la Fuente de los Cuatro Estaciones», obra de Antonio González Velázquez
Actualizado Jueves, 17-09-09 a las 12:40
«El dibujo es, por lo general, el nexo de unión entre lo que el arquitecto sueña y lo que realiza», reza una de las páginas del catálogo de la exposición «Dibujo de arquitectura y ornamentación del siglo XVIII», organizada por la Biblioteca Nacional (BN) que desde hoy, y hasta el 22 de noviembre, tiende ciento setenta puentes, entre lo soñado y lo construido, aunque algunos no fueron más que fantasías efímeras. Estos puentes están firmados por arquitectos españoles, franceses e italianos, como Isidro Velázquez, Silvestre Pérez, Filippo Juvarra, Ventura Rodríguez, Juan de Villanueva, Jean-Françoise Blondel y Giovanni Battista Sacchetti.
La muestra, que ha contado con la colaboración de la Fundación Banco de Santander, reúne una pequeña selección de todos los fondos que reúne la BN. En total son 1.200 dibujos, recopilados ahora en un volumen que verá la luz el próximo 21 de octubre. Este amplio trabajo es también la continuación de otro sueño que comenzó hace casi veinte años, «cuando Fusi era director de la BNE», recuerda Delfín Rodríguez, historiador del Arte y comisario de esta exposición. El sueño consistía en reunir en tres volúmenes todos los dibujos e ilustraciones, del siglo XVI al XIX, relacionados con la arquitectura, que la BN albergaba entre sus muros.
El inicial, referido a los dos primeros siglos, fue publicado en 1991; el segundo, de cuyo equipo se mantiene sólo activo Delfín Rodríguez, está a punto de hacerse realidad... «Los diversos cambios políticos lo han ido retrasando», afirma el comisario que confiesa la gran dificultad de reunir bajo un mismo nombre «fondos tan dispares». «Mi intención ha sido la de construir una narración de distintas historias, de manera cronológica y por argumentos, como conceptos culturales, la manera de aproximarse al dibujo...»
InternacionalizaciónUno de los aspectos más revolucionarios que marcaron el siglo XVIII, fue, sin lugar a dudas, «la autonomía de la disciplina. Los arquitectos dejan de ser meros constructores para convertirse en intelectuales». ¿Qué significa esto? Que los arquitectos comienzan a tener derecho sobre sus dibujos, que en siglos anteriores surgían como bocetos realizados por los mecenas sobre los que después se iban agregando modificaciones.
El siglo XVIII también supuso un viraje en la concepción de la arquitectura, abandonando «la manera hispánica» en favor de la internacionalización, con los ojos puestos en lo que se hacía en países como Francia o Italia, y acercándose al academicismo, «se puso el germen de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando».
La muestra está dividida en cinco apartados: Interpretaciones de la tradición barroca; La arquitectura cortesana y cosmopolita en Europa; Las ruinas de Roma y la Antigüedad como modelo; La arquitectura como instrumento político y cultural; Arquitectura y Academia. También incluye «El taller del arquitecto», un lugar donde los visitantes se podrán acercar al entorno de esta disciplina, como sus instrumentos de trabajo, o, incluso, los accidentes (se ha pedido prestado al Prado el cuadro «El albañil herido» de Goya). Retratos y libros, como «La arquitectura de M. Vitruvio Pollione», completan una muestra que ya se puede seguir en la web de la BN.

Enviar a:

¿qué es esto?