Actualizado Miércoles, 09-09-09 a las 18:37
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha obtenido esta mañana en el Congreso de los Diputados una censura general a su política económica, que le ha llegado por todos los estratos del arco parlamentario.
El presidente ya daba pie a la polémica al introducir el dato, en su discurso de primera hora de la mañana, de que la subida de impuestos no estaría «por encima del 1,5% del PIB» (por lo que podría llegar a este 1,5%, unos 15.000 millones de euros), además de otras frases controvertidas de su discurso como «controlar el gasto no es una prioridad» o «el Fondo de Inversión Local ha mejorado las expectativas de creación de empleo».
Esta despreocupación respecto al aumento de la deuda llevó a Mariano Rajoy, presidente del PP, a volver a recordar al presidente que su política de gasto es la gran responsable de que ahora haya que subir los impuestos. Rajoy criticó las medidas del Gobierno y que en siete meses el Estado haya gastado 100.000 millones y «sólo haya recaudado la mitad».
En una línea similar se expresó el portavoz de CiU. Josep Antoni Duran i Lleida también criticó la subida de impuestos y apuntó que sería «mucho más productiva la autoridad del gasto y bajar impuestos para estimular la actividad y mejorar la situación». El portavoz catalán aseguró que el presidente «no domina la situación» y le exigió más control en el gasto, «que no significa menos inversión», por ejemplo eliminando los ministerios y altos cargos que ha creado Zapatero.
La izquierda no se casa con Zapatero
Pero ni siquiera obtuvo el presidente buenas palabras de sus aliados naturales estos últimos tiempos, como son los partidos de izquierda y el Grupo Mixto. Desde ICV-IU, Joan Herrera aseguró que «ningún Gobierno ha dado más por menos» a los bancos, y que es injusto que plantee una subida de impuestos sin hacer lo propio con las sicav o con la «Ley Beckham» por la cual los multimillonarios tributan a un tipo mucho menor que el IRPF normal. Herrera se mostró convencido de que «con una presión fiscal del 32,8%, hay margen» para subir impuestos.
Desde ERC, por su parte, Joan Ridao consideró que el Gobierno «lo ha hecho mal, va dando puñetazos al aire», a la vez que alertó de que una subida fiscal a las rentas del capital no servirá para contrarrestar el déficit.

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