Actualizado Jueves, 25-06-09 a las 22:30
Pese a la histórica victoria de España en la Eurocopa, la sensación en muchos españoles, acostumbrados a las derrotas de su selección, es la de un nuevo fracaso cuando todo estaba de cara para pasar una nueva página. Al menos, en lo que se refiere al fútbol parece que no se cumple cuando las exigencias son mayores.
Números de récord, un equipo envidiado por el resto del mundo, aplauddidos. Todo ello no es suficiente para desterrar la decepción de la eliminación en la Copa Confederaciones. "Esto es deporte, es fútbol. Hoy no hemos tenido suerte". Así de claro se mostró Vicente del Bosque tras el partido frente a Estados Unidos, un equipo que nunca había ganado a España.
La Selección partía con la lección aprendida pero el exámen resultó mucho más difícil de lo esperado. La derrota ante los Estados Unidos deja en 35 encuentros la serie consecutiva de la selección española sin conocer la derrota; un récord que compartía con Brasil.
1.- Defensa indestructible: Perfectos en sus movimientos, impecables en sus posiciones y atentos a cualquier rechace. Así fue la zaga norteamericana, que impidió la entrada de balones tanto por juego aéreo como el toque que acostumbra España. Salvo varias excepciones con David Villa como protagonista, la Selección no supo encontrar huecos y se limitó a realizar la misma jugada de ataque constantemente. Fue todo un muro impenetrable dado el portento físico de los rivales.
2.- Incertidumbe: Los cambios efectuados por Vicente del Bosque, donde mandó al banquillo a Cesc Fábregas y dio salida a Cazorla no surtieron efecto. La inesperada derrota se ha convertido en una cura de humildad para todos. No hay enemigo pequeño, dirían algunos. Y es cierto, porque nada más encajar el primer gol, España se deshizo como un castillo de naipes y la incertidumbre impregnó su juego. El mismo juego que mejoró tras el descanso pero donde Estados Unidos continuó siendo mejor en las dos áreas.
3.- Fallos defensivos: Dos jugadas, dos goles, dos fallos. Capdevila cometió un error en el primero mientras que Sergio Ramos le emuló y dio carril a la sentencia. Errar es humano, sí, pero ambos han estado en la picota desde entonces como principales culpables. La Selección hace piña y evita hacer leña del árbol caído.
4.- Xavi: El azulgrana no apareció en el estadio. Y cuando el catalán desaparece arrastra al resto del equipo, que desarrolla un juego desequilibrado y sin identidad. El cerebro de la Selección no tuvo su mejor día. Lo notaron todos. El centro del campo no tuvo el dinamismo de costumbre. El barco naufragó nada más partir. Además, el golpe psicológico del primer gol estadounidense se hizo con la moral del equipo.

5.- Mala suerte: El seleccionador nacional achacó, entre otras cosas, a la suerte una de las razones de la derrota.: "No hemos tenido suerte de cara al gol. Hemos tenido ocasiones que no hemos aprovechado. Ellos han estado acertados y han defendido bien", señala. El mismo sentimiento tiene uno de los capitanes, íker Casillas, quien se muestra convencido de haber ganado a Estados Unidos en "nueve de diez partidos disputados". Algo similar clamaba Xavi tras el partido: "El equipo se encontraba cómodo, llegando a portería, pero la suerte no nos ha venido de cara".

6.- Demasiada euforia: Los aficionados cantaron victoria antes de tiempo. Y ya lo dice el refrán. Los españoles se veían en la gran final con Brasil pero no siempre las novelas tienen finales felices. De hecho, la prensa deportiva cita el exceso de confianza como una de las causas de la derrota. Y es que nadie valoró a los estadounidenses como un rival capaz de frenar el imparable avance de los españoles. El soccer ganó al fútbol.

7.- Pérdida de estilo: Después de todo, ya se ha escuchado y leído todo. La prensa deportiva española ha atribuido la eliminación de España a la pérdida del estilo de juego que la mantenía imbatida desde hacía 35 partidos. Fue un "accidente", según reconoció Del Bosque.

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