GlobaLab producirá materias primas para farmacia y cosmética con restos de naranjas y aceite
Martes, 09-06-09
B. L.
CÓRDOBA. La firma cordobesa GlobaLab invertirá unos ocho millones para poner en marcha una empresa, con tecnología innovadora a nivel mundial, que hará productos para el ámbito de la cosmética o la farmacia a partir de los desechos de la naranja y de la elaboración del aceite de oliva. Prevé facturar entre 9 y 10 millones en 2010 e iniciará su producción en septiembre.
El consejero secretario de GlobaLab, Felipe Silvela, explicó ayer que esta firma, que se ubica en unas instalaciones de 1.200 metros cuadrados en Palma del Río, realizará materias primas de «alto valor añadido» para la industria energética, cosmética y farmacéutica a partir de los restos de la naranja, cáscara y pulpa, así como del orujo de oliva. Por ejemplo, a partir de este último, elaborará escualeno que, explicó Silvela, se dedica al mundo farmacéutico, como «componente para desarrollar medicinas. Se usa mucho en vacunas».
Añadió que esta iniciativa es un proyecto novedoso como lo prueba que cuenta con «dos patentes a nivel europeo para obtener este tipo de productos con una pureza y calidad inalcanzables para los actuales fabricantes». «Nuestra tecnología es completamente innovadora a nivel mundial y nos permitirá lograr, según avancen nuestras investigaciones, otras sustancias de mayor valor añadido», dijo.
De hecho, algunas de sus máquinas han tenido que ser elaboradas exclusivamente para esta empresa.
La inversión para la puesta en marcha de esta actividad se sitúa, añadió Silvela, sobre los 8 millones. La iniciativa ha contado con una subvención de IDEA (antiguo IFA) de 1,5 millones y el CDTI (perteneciente al Ministerio de Innovación) ha contribuido con 1,3 millones de crédito.
Continua reinversión
Añadió que éste será un negocio que requerirá de «muchas inversiones» más en los próximos años, ya que en él «hay que destinar un 20% ó 25% de la facturación a investigación». Si no se hace eso, avisó, en un lustro «estás haciendo productos banales que otra empresa ha podido imitar. Es la única manera de que no te pillen los demás».
Para su primer año de funcionamiento pleno, 2010, sus estimaciones son alcanzar una facturación de entre nueve y diez millones. No en vano, en GlobaLab confían en que «la crisis general no afecte demasiado a la actividad de I+D». De hecho, matizó Silvela, elaborarán productos para los que hay «más demanda que oferta».
El cronograma que manejan indica que en la primera semana de julio se habrá finalizado la instalación de la maquinaria y la producción, como tal, se iniciará a partir de septiembre.
Cuidado del medioambiente
Según indicó su consejero secretario, nacen con «vocación exportadora, y muy probablemente la mayor parte de la producción irá fuera de España». Ya han tenido contactos con firmas de Japón, Estados Unidos, Corea, Suiza y Francia.
El proyecto arrancará con una plantilla de entre ocho y diez trabajadores, si bien, avanzó Silvela, la previsión en los próximos años es «multiplicar por cinco» esa cifra.
El consejero secretario de GlobaLab también resaltó su dimensión ecológica, ya que al aprovechar los desechos de la naranja o de la producción del aceite de oliva se ayuda a reducir «el importante problema medioambiental que generan estos subproductos». Apuntó que su filosofía ha sido convertir una «amenaza» en una «oportunidad» que demuestra que el «desarrollo sostenible da dinero y empleos». «Ahora, gestionar la cáscara de naranja y el orujo de oliva cuesta dinero y supone un impacto considerable en la naturaleza», argumentó
Apuntó que GlobaLab, pese a ser una iniciativa «limitada por su juventud», puede «contribuir a resolver este problema medioambiental de forma definitiva, pues nuestro residuo final es casi nulo y lo poco que hay son cenizas que pueden servir de abono vegetal».

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