Actualizado Jueves, 14-05-09 a las 17:41
Arrepentido de su marcha pero ilusionado con su vuelta. Así se mostró Florentino Pérez, que rompió, por fin, su silencio para anunciar su intención de presentarse a las elecciones a la presidencia del Real Madrid en un acto organizado en el Hotel Ritz y en el que se concitó a de 200 personas, entre socios y medios de comunicación acreditados. Todos ellos expectantes e intrigados para escuchar al ex presidente madridista que ha estado mordiéndose la lengua durante tres años.
Aunque no quiso desvelar el nombre del próximo técnico ni de nuevos jugadores, sí quiso exponer las primeras líneas de lo que definió como "proyecto espectacular y emocionante". El presidente que fraguó la 'galaxia blanca' estuvo comedido pero feliz. Se le notaba. Incluso se atrevió a bromear con los periodistas que, de forma insistente, le preguntaban sobre los posibles fichajes que ya tiene en mente. "Ya tendremos tiempo de hablar en la campaña", insitió una y otra vez.
Sin nombres de fichajes
Como no podía ser de otra manera, saltaron nombres como Kaká o Cristiano Ronaldo pero eludió confirmar ningún fichaje. Tan solo se limitó a decir que los mejores jugadores del mundo "deben estar siempre por historia" en el club blanco. Pero claro, del delantero portugués sí dijo que se encuentra entre "los mejores del mundo". Entre cábalas nadie le arrancó ningún crack, aunque reconoció que posiblemente juegue "algún francés" en el equipo.
Después de reconocer el "error" de tirar la toalla en 2006, aseguró que su marcha fue un "gesto de respeto" y "hasta de coherencia". "Buscaba un revulsivo, pensé que era lo correcto, anteponiendo en todo momento los intereses del Real Madrid. No fue una decisión fácil ni acertada, es evidente", añadió antes de mostrar las razones de su regreso: "Vuelvo porque hemos vivido tres años de conductas impropias del que considero el mejor club del mundo. El Madrid debe ser ejemplar, pero hemos vivido una triste etapa que debemos superar cuanto antes".
Humildad y transparencia
Como si de un salvador se tratase, el empresario, de 62 años, aseguró que vuelve "con más ilusión si cabe" que en el anterior asalto a la 'casa blanca' y con el firme propósito de "devolver al Real Madrid el lugar que le corresponde". Y, para ello, su línea de trabajo será la "humildad" y la "transparencia". De hecho, adelantó su intención de implantar un nuevo "código ético" de acuerdo a los "valores del madridismo".
El candidato lamentó también la actuación de la anterior directiva, liderada por Ramón Calderón, imputado por el escándalo de la Asamblea de diciembre y el voto por correo. "Recurrir a la justicia para cometer una injusticia en beneficio propio es el mayor daño que se le puede hacer a la institución", ya que el Real Madrid "no puede ni debe transmitir al mundo los comportamientos irregulares que se han vivido durante la última etapa".
Estabilidad e ilusión
Tras improvisar un posible eslogan para su campaña electoral con las palabras "estabilidad, ilusión y confianza", reconoció, entre risas, que "la excelente temporada del Barcelona". Tomando ejemplo del eterno rival pero también a grandes equipos como el Chelsea o el Manchester United, prometió que su intención es hacer un "proyecto deportivo que lidere Europa". De cara al futuro, un modelo para el recuerdo basado en grandes cracks y la cantera. Con la vuelta de Florentino también vuelve la idea de 'zidanes y pavones'.
Se siente vencedor y lo proclama a los cuatros vientos. Ya lo decía Emilio Butragueño recientemente: "Florentino es el único que puede salvar al club". Posiblemente así sea. Quizá por ello no era casual que el cartel que dibujaba su silueta fuera el de una fotografía panorámica del estadio Santiago Bernabéu. Para encumbrar al héroe y al salvador.
Máximo favorito
Con todas las papeletas en su haber, la victoria de Florentino parece pan comido. Aunque se han anunciado otras convocatorias, es el único, de momento, que ha reunido sin problemas el aval requerido por el club para presentarse a las elecciones. Una cifra escandalosa: 57.389.000 euros. Eugenio Martínez Bravo, Eduardo García y Juan Onieva son los tres nombres que, hasta ahora, habían manifestado su intención de acudir a los comicios.
El empresario, que ya fue máximo mandatario del club entre los años 2000 y 2006, dejó en la estocada a la entidad blanca después de unos desafortunados golpes deportivos que vinieron abajo la ilusión madridista. Ahora, y con un desafio similar que el de entonces, deberá afrontar en esta ocasión una crisis muy distinta a la que conmocionó al Real Madrid que heredó de Lorenzo Sanz. Pero con renovado carisma.

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