Miércoles, 13-05-09
El líder del Partido Conservador, David Cameron, actuó ayer con rapidez y contundencia en la crisis por los gastos abusivos de diputados británicos de todos los partidos, al ver que el caso les está afectando también a los conservadores en las encuestas. Cameron ordenó a todos los «tories», bajo riesgo de expulsión del grupo parlamentario, que devuelvan el dinero del erario público gastado en piscinas, jardines, ama de llaves y comida para perros, entre otros escandalosos dispendios.
El propio líder retornará 680 libras que destinó a limpiar la chimenea de su segunda residencia, un exceso mínimo si se compara con el protagonizado por muchos otros diputados, también miembros del Gobierno.
Por ejemplo, Gordon Brown, que tampoco es de los que más se han aprovechado, pagó con dinero público el mantenimiento del jardín de su casa de Escocia (1.500 libras al año) y se compró una cocina en Ikea para su piso de Londres (9.000 libras). De todos modos, Brown no ha pasado el cobro de intereses de hipoteca, algo que sí hace Cameron, de acuerdo con lo previsto con la normativa. A partir de ahora, los diputados «tories» estarán obligados por su partido a publicar online los detalles de los reembolsos que reclaman al Parlamento.
La reacción de Cameron, «horrorizado» por los abusos cometidos en todos los partidos, se producía después de que «The Daily Telegraph», que desde el viernes publica los detalles de las facturas de los diputados -una filtración que podría investigar la Policía- se centrara ayer por segundo día consecutivo en el despilfarro de fondos públicos realizado por destacados conservadores.
El turno le tocó ayer a antiguos dirigentes del partido, algunos de ellos de cierta fortuna, que con este escándalo han vuelto a recordar algunos de los estereotipos «tories» que Cameron se ha esforzado por combatir.
Nuevas revelaciones
Entre las nuevas revelaciones están los gastos de mantenimiento de su piscina de Michael Ancram (100 libras para reparar el calentador del agua), James Arbuthnot (1.471 libras para cuidar de piscina y jardín) y Stewart Jackson (304 libras para la puesta en marcha del suministro y depurado del agua). Por su parte, el ex ministro Douglas Hogg reclamó el reembolso de 14.500 libras para pagar una ama de llaves en su palacete de campo y 2.000 para limpiar el foso que lo rodea. Un diputado cobró 550 sacos de abono de caballo (388 libras), y otro la instalación de una lámpara de araña (620 libras).
Una encuesta de «The Times» realizada los últimos días otorga al partido de Cameron un descenso de cuatro puntos, los mismos que en esta polémica han perdido los laboristas. Ambas formaciones estarían en el 39 y el 26 por ciento de estimación de voto, respectivamente. Beneficiarios son los pequeños partidos, como los Liberal-Demócratas, que suben cuatro puntos (22 por ciento), y formaciones menores, entre ellas el populista conservador UKIP y el derechista BNP.
Las elecciones europeas, que coincidirán con municipales en parte de los entes locales, podrían registrar un cierto voto de castigo de los ciudadanos a los grandes partidos. Norman Tebbit, ex presidente del Partido Conservador con Margaret Thatcher, ha hecho la inusitada petición de que la gente no vote a los «tories», sugiriendo, sin decirlo, que los conservadores voten al UKIP, que tiene el antieuropeísmo como bandera.

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