Feijóo reduce casi a la mitad los altos cargos y gestiona Igualdad, Deporte y Tecnologías
«Cumplimos la palabra dada y somos la administración más pequeña de la historia gallega, pero será la más coordinada». Alberto Núñez Feijóo ha aprobado el decreto que reduce en más del 47% -un total de 59- el número de altos cargos en la administración autonómica, al achicar a 66 los 125 centros directivos (periféricos incluidos) existentes con el bipartito. Con esta incontestable rebaja, pretende dar cumplimiento al compromiso de «austeridad» proclamado durante la campaña electoral y secundado luego en su discurso de investidura.
En el segundo consejo de gobierno de esta semana -el primero en el que se adoptan acuerdos- el ejecutivo autonómico acreditó la estructura orgánica «completa» que acorta un 17% el número de direcciones generales, de 73 a 61. Las primeras menguas conocidas fueron la de las consellerías (de 13 a 10), descuento confirmado el domingo coincidiendo con la divulgación de los nombres del equipo al mando; y la supresión de delegados provinciales. Esta legislatura apenas habrá cinco, en las cuatro capitales de provincia y en Vigo.
Los deberes presidenciales
La confección del organigrama, que se remató a medianoche, sitúa su mutación más ilustre en el jefe, que asumirá la Secretaría General de Igualdad -por primera vez con responsabilidad directa del principal dirigente de Galicia y la única competencia que se arroga de la desaparecida Vicepresidencia de Anxo Quintana-; la de Deporte, para otorgarle un mayor rango -antes se integraba como dirección general en Cultura-, y otra tercera y pionera de Modernización y Tecnologías, que coordinará la informatización y actualización de todos los departamentos. Permanecen igualmente, bajo su aureola, las Secretarías Generales de Presidencia, Emigración y Medios y, ya en el capítulo de direcciones generales, Asesoría Jurídica General, Gabinete del Presidente y Comunicación.
La actual Consellería de Presidencia, Administraciones Públicas y Justicia, de Alfonso Rueda, mantiene esqueleto y competencias, integrando en este mandato tanto Relaciones Institucionales (procedente de Vicepresidencia) como Relaciones Exteriores y con la UE, además de las cinco delegaciones de la Xunta en el exterior que con la coalición de PSOE-BNG en San Caetano dependían directamente del presidente. Hacienda -que se lleva el Jurado de Expropiación- conserva las mismas direcciones generales que hasta el momento y, a mayores, suma Función Pública, que pierde Rueda Valenzuela y gestionará Marta Fernández con el ánimo de convertir a los 90.000 funcionarios en palanca de cambio y solidaridad contra la crisis. Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, de Agustín Hernández, refuerza su armadura con las tres direcciones generales de Política Territorial, Obras Públicas y Transportes, y el Instituto Gallego de Vivienda y Suelo.
Una agencia de carreteras
La creación de la Agencia Gallega de Carreteras supondrá también la volatilización como tales de dos empresas públicas, SPI y Acecousa, y la dirección general de Infraestructuras. Este organismo, los ceses y nombramientos, serán abordados en una reunión próxima. Toda la política de ordenación del territorio queda integrada en este «macrohabitáculo», que acepta la mayor parte de las competencias de la anterior Consellería de Medio Ambiente.
Permanece Augas de Galicia, y se crea una Dirección General de Sostenibilidad y Paisaje. El ente público Portos pasará a manos de la Consellería do Mar, de Rosa Quintana, que tendrá todos los departamentos de la extinta Pesca. Medio Rural, de Samuel Juárez, importa la Dirección General de Conservación de la Naturaleza, que cuenta con dos subdirecciones y es competente en caza y pesca fluvial, y, asimismo, en la gestión de la Red Natura y zonas protegidas. La otra novedad está en que a la Dirección General de Industrias Agropecuarias se une otra de Industrias Forestales, signo de apoyo al sector de la madera.
El cantón sanitario, de Pilar Farjas, unifica Sanidad Pública y Planificación. Cultura y Turismo, de Roberto Varela, recupera la Secretaría General de Turismo, aporte significativo ante la cercanía del Xacobeo 2010. Educación y Ordenación Universitaria, de Jesús Vázquez, toma Política Lingüística y una novata Secretaría General de Universidades. Trabajo y Bienestar Social, de Beatriz Mato, afilia la novel Secretaría General de Familia y Bienestar, una Dirección General de Dependencia y Autonomía Personal, otra de Juventud y Voluntariado, el Consorcio de Servizos Sociais y Sogaserso.
Economía e Industria, de Javier Guerra, acopia Igape, XesGalicia y BIC Galicia. «Las familias reducen gasto, y el gobierno tiene que salir más barato», apostilló Feijóo.

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