Lunes, 16-03-09
ABC
VALENCIA. Durante el año 2009 se celebra el cuarto centenario de uno de los episodios más importante de nuestra historia no sólo porque va a modificar de manera sustancial la composición de la sociedad valenciana de la época, además de tener efectos económicos y demográficos, sino porque va suponer un triunfo de la intolerancia y la incapacidad para consolidar un clima de convivencia pacífica entre las distintas formas de pensar, de vivir y de creer.
Exposición conmemorativa
Para conmemorar el IV Centenario de la Expulsión de los Moriscos del Reino de Valencia en 1609, preludio de la expulsión general de España, se ha organizado una exposición en donde se pone de relieve la lucha interior que sostuvieron los moriscos entre el apego a su tierra y el sentimiento religioso hacia su fe a finales de la Edad Media y comienzos de la Moderna, en el seno de una sociedad creciente, intolerante y conflictiva.
Esta muestra busca una reflexión sobre aquella población de religión islámica que, tras siglos de arraigo en el Reino de Valencia, pactó su permanencia con los nuevos dominadores, y se insertó en los engranajes del reino cristiano, intentando preservar, al mismo tiempo, su identidad en un entorno cada vez más hostil. Durante cuatro siglos, aquellos musulmanes, de pleno derecho al principio, de corazón más tarde, formaron parte activa e importante de la historia valenciana y, aún después, su huella ha quedado bien marcada en los rasgos valencianos.
La exposición reúne más de un centenar de obras y documentación histórica de diferente naturaleza procedentes de más de veinte instituciones en las que destaca el Corán de Segorbe, el único valenciano del siglo XIV y de los pocos que se conservan en nuestro país; la serie pictórica de la colección Bancaja que se muestran por primera vez desde su restauración y suponen una visión única de la expulsión de los moriscos, pues fue realizada por artistas del siglo XVII contemporáneos a los hechos acontecidos. Además, la exposición también muestra el legado dejado por los musulmanes valencianos como yeserías o cerámicas.
La primera parte de la exposición recoge los siglos iniciales de la presencia islámica en el reino cristiano de Valencia, son los conocidos como mudéjares, que prefirieron quedarse antes que emigrar a otros lugares donde se profesaba su propia religión. Los pactos con Jaime I, aparentemente benévolos originalmente, dieron paso poco a poco a presiones ideológicas, legales, fiscales e incluso violentas hasta llegar a su forzosa conversión al cristianismo en 1525.
En la segunda parte, se muestra los problemas principales a los que se enfrentaron los musulmanes valencianos a partir de su conversión forzosa hasta su expulsión. Para la mayoría, que optaron por permanecer en su tierra, fue necesario practicar el Islam de forma oculta, adaptando sus prácticas a la situación. Finalmente, el gobierno de Felipe III tomó la decisión de expulsar a todos los moriscos españoles comenzando por los valencianos.
La muestra permite conocer los distintos aspectos de vida diaria de los moriscos y mudéjares durante los siglos en los que permanecieron en tierras valencianas. A través de está selección de objetos y documentos, se puede conocer la peculiaridad de la comunidad mudéjar y morisca al mismo tiempo que comprobar la relación con nuestro presente, observando la herencia que los musulmanes han dejado a los valencianos en el presente.
La visión de Jaume Bleda
Además de la muestra que se puede contemplar en la Universidad de Valencia, Bancaja ha presentado el libro «Jaume Bleda y la expulsión de los moriscos valencianos», escrito por el profesor Vicent Josep Escartí, que recoge el testimonio documental del religioso Jaume Bleda de su «libro Octavo de la Corónica de los moros de España».
Este fragmento de la crónica escrita por el dominico de Algemesí Jaume Bleda relata desde los primeros esfuerzos de parte de la sociedad valenciana por llevar a cabo la expulsión, y en especial los del mismo Bleda, pero también se detecta la oposición de otra parte importante de los valencianos, que eran contrarios a la misma, especialmente por motivos económicos. Bleda cuenta en primera persona sus experiencias y se refiere al proceso de destierro, ya en 1609. Repasa con detalle los episodios bélicos de la resistencia morisca (Vall de Laguar y la Muela de Cortes) y también relata la expulsión de todos los moriscos de la monarquía hispánica.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...