La mayoría absoluta estaría en manos de los dos partidos no nacionalistas, que obtendrían hasta 39 escaños
Dos son los motivos que permiten calificar de históricas las próximas elecciones en el País Vasco. El primero ha venido de la mano de la Justicia con su decisión de anular las candidaturas de D3M y Askatasuna. Gracias a esta resolución, ETA-Batasuna se quedará, por primera vez, fuera de la Cámara de Vitoria, en la que hace años ocupó escaño el dirigente etarra «Josu Ternera». La segunda causa que elevaría la categoría histórica de la consulta del próximo domingo es la posibilidad de que el futuro lendakari no sea un nacionalista. Es decir, sería también la primera vez que el Gobierno vasco dejaría de estar controlado por el PNV.
Este inédito escenario se deriva del sondeo de opinión realizado para ABC por la empresa DYM. Según el estudio, en el futuro Parlamento Vasco -75 escaños- la mayoría absoluta se conseguiría con la suma del PSE y el PP. Ambos reunirían un máximo de 39 escaños, de los que 26 corresponderían a la formación de Patxi López y 13 a la de Antonio Basagoiti. Mientras, el frente nacionalista (PNV con 30, IU con 3, EA con 1 y Aralar con 3), también en el mejor de los casos, ocuparía 37 escaños, con lo que se quedaría a uno solo de la mayoría absoluta.
Aunque la encuesta ve la posibilidad de un cambio, todo parece indicar que esta oportunidad no será aprovechada. Las tensas relaciones que a nivel nacional mantienen PP y PSOE alcanzan de lleno al País Vasco y mucho tendrían que cambiar las cosas para que López cuente con Basagoiti. La posibilidad de que unan sus fuerzas se considera, de momento, un imposible.
Por ello, los análisis más pragmáticos plantean un gobierno del PSE con el PNV, aunque el candidato socialista ha dicho por activa y por pasiva que nunca formará parte de un ejecutivo en el que Juan José Ibarretxe fuera su lendakari. No obstante, en la legislatura pasada el Gobierno vasco sacó adelante sus cuentas con el apoyo del PSE y en el Congreso de los Diputados el Ejecutivo de Zapatero contó con el respaldo del PNV a la hora de aprobar los Presupuestos Generales del Estado.
Además, la posibilidad de un gobierno PSE-PNV es bien vista por los votantes vascos. El 21 por ciento de los encuestados por DYM prefieren una coalición de estos dos partidos mientras que sólo un 5 por ciento se muestran a favor de que el PSE y el PP sumen sus fuerzas. Y es precisamente entre los votantes del PP donde predomina la valoración más positiva de esta posibilidad.
La coalición de partidos nacionalistas, como la registrada en los últimos cuatro años, también es apoyada por el 21 por ciento de los entrevistados. Ya a distancia, con un 15 por ciento, se sitúan los que prefieren un gobierno en solitario del PNV.
Junto a las distintas combinaciones de gobierno, la encuesta destaca la subida que experimentará el PSE que, con una estimación de voto del 31,9 por ciento, estaría en condiciones de ocupar entre 25 y 26 escaños, es decir, hasta ocho más que en la legislatura pasada. El PSE es el que más crece mientas que el PNV continúa siendo el más votado, con un 37,6 por ciento, lo que se traduce en 30 escaños, uno más que en las elecciones de 2005. Se trata, por tanto, de una raquítica subida que no sería ajena a la ausencia de la «izquierda abertzale» en los comicios.
El horizonte más pesimista es para el Partido Popular. Según la encuesta perdería dos diputados en la Cámara de Vitoria, por lo que pasaría de tener quince representantes a trece. Mientras, Izquierda Unida mantendría los tres diputados que consiguió en las elecciones de 2005 y Eusko Alkartasuna, que en las anteriores elecciones fue en coalición con el PNV, obtendría como máximo un diputado.
Entre los partidos nacionalista el que más sube es Aralar, que de tener un diputado podría alcanzar hasta tres. No cabe duda de que la formación liderada por Patxi Zabaleta se perfila como la más beneficiada por la ausencia de la «izquierda abertzale», que para estas elecciones ha pedido a sus simpatizantes el voto nulo.
Y también en el reparto de escaños participaría UPyD. El partido que lidera la ex socialista Rosa Díez conseguiría, según la encuesta de DYM, un representante, al obtener el 2,8 por ciento de los votos. De lograr este resultado, sería la primera vez que este partido estará presente en la Cámara de Vitoria. El escaño lo obtendría gracias a sus votos en Guipúzcoa. De las tres provincias vascas, en la de Álava el PSE sería la fuerza más votada y también donde el PP obtendría su mejor resultado, con un 21,3 por ciento de los sufragios.
Aunque el Partido Socialista es el que registra la mayor subida, esta tendencia no la experimenta su candidato, ya que sólo el 17 por ciento de los encuestados están a favor de que Patxi López sea el futuro lendakari. En esta contienda, le gana con creces Juan José Ibarretxe, quien para el 39 por ciento de los consultados debería seguir siendo la cabeza visible del Gobierno vasco. A considerable distancia de los candidatos del PSE y del PNV se sitúa Javier Madrazo, de IU, que recibe tan sólo un apoyo del 4 por ciento. El farolillo rojo lo llevan Unai Ziarreta, candidato de EA, y Antonio Basagoiti, del PP. Ambos son preferidos para lendakari por el 3 por ciento de los entrevistados. De los políticos sólo Ibarretxe aprueba (5,7), los otros cuatro candidatos suspenden.
La encuesta valora también el cambio de candidato del PP.Así, la presentación de Basagoiti como líder de los populares vascos es respaldada por el 55 por ciento de las personas que en las últimas elecciones votaron al PP, frente a tan sólo un 7 por ciento que la valora muy negativa.
El primer lendakari no nacionalista será posible con un pacto PSE-PP

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