El mismo día en el que los populares se personan en la causa, emplazan a Garzón a que se aparte. Para ello «repasan» sus vínculos con el PSOE desde 1993
El PP recusa al juez por su «interés y enemistad manifiesta» hacia el partido
Viernes, 13-02-09
Casi una hora después de lo previsto, la portavoz del PP en el Congreso y el coordinador de Justicia del partido, Soraya Sáenz de Santamaría y Federico Trillo, respectivamente, presentaban ante el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional los dos escritos anunciados el día anterior: uno de personación en la causa en la que se investiga una supuesta «trama» de corrupción y otro de recusación de Baltasar Garzón. Este último escrito sólo se estudiará si se admite la personación del partido como acusación particular.
El PP considera que las continuas filtraciones de una causa que, salvo a lo que respecta a dos autos, permanece bajo secreto de sumario, ha creado al partido una indefensión difícilmente reparable mientras los populares no tengan acceso a las actuaciones y sigan enterándose por los medios habituales de cuestiones que afectan y perjudican la «honorabilidad del partido».
Así lo explicó Federico Trillo a las puertas de la Audiencia Nacional, donde aseguró que su partido de momento se va a limitar a personarse en la causa sin que sepa todavía contra quien van a formular, en su caso, la acusación. «Nuestro objetivo inmediato —recalcó— es tener acceso y conocimiento de las actuaciones para no continuar en la situación de indefensión en la que nos encontramos». En este sentido, recordó que las filtraciones que se están produciendo —y que la Fiscalía atribuyó ayer a los propios «denunciantes»— son «constitutivas de delito», pues las diligencias permanecen secretas.
Trillo justificó la recusación del magistrado en su «enemistad manifiesta» hacia el PP y su «interés directo o indirecto» en la causa, que se ha presentado, «con su consentimiento, como una causa general contra el Partido Popular», dijo.
Además, y en referencia a la cacería que compartieron el pasado fin de semana el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y el juez, señaló que al PP no le interesan «los detalles particulares» de esa jornada, sino la «connivencia» de ambos en un contexto concreto: un caso que se estaba «filtrando» y por el que estuvieron detenidas varias personas (Correa, Crespo y Sánchez) durante todo el fin de semana.
El PP basa su recusación en esa «enemistad manifiesta» de Garzón hacia el partido, y para ello, en un escrito político y jurídico a partes iguales, los populares repasan la «estrecha vinculación» del juez con el PSOE desde 1993, año en el que fue como «número dos» en la candidatura de los socialistas por Madrid.
Desde que se hicieron públicas las detenciones en la «operación Gürtel» este caso se ha planteado como «una causa general contra el PP», insisten. «No es la primera, ni precisamente la única ocasión en la que el magistrado al que recusamos exhibe su estrecha vinculación con el PSOE y sus distintos gobiernos de la Nación y su permanente animosidad» contra el PP, recalca.
«Santa indignación (...)»
En este punto recuerda cómo en una reunión «también campestre», en la finca Quintos de Mora, con el actual presidente del Congreso, José Bono, «como intermediario», se acordó que Garzón «fuera como número dos (...) detrás de Felipe González». El juez, prosiguen los populares, «no tuvo empacho en declarar que su vinculación ideológica, su adhesión personal al socialismo, su correlativa aversión a las ideas adversas, era previa a la incorporación a la candidatura». Esa «animadversión hacia el PP» continúa, se vio en los mítines de aquella campaña electoral, cuando el juez dijo: «Somos la inmensa mayoría los que no queremos que la derecha recobre el poder que ha tenido y ha malgastado; dejemos que la derecha continúe en la oposición esperando a aprender cómo se gobierna. Ya ejercitada la santa indignación, ahora que ejercite la santa paciencia».
Sostiene el PP en ese mismo escrito (en el que defiende su derecho a un juez «imparcial») que «cabe comprobar, cómo años después ha mantenido íntegramente sus ideas, sus actitudes y sus animadversiones... pero en este caso, prevaliéndose de la función jurisdiccional del Estado».
Ya desde su posición como juez, «y con el mismo despliegue mediático que ahora, dirigió un procedimiento contra dirigentes del Gobierno del Partido Popular», en referencia al «caso del lino», que coincidió, en aquella ocasión, con la campaña para las elecciones europeas.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...