Viernes, 13-02-09
E. AMADO
SANTIAGO. «Igual que no valoramos ayer (por el martes) los disparates de la Mesa, no lo haremos ahora». Son las únicas palabras que Gloria Lago, presidenta de la asociación Galicia Bilingüe, dedicaba ayer a la formación política independentista Nós-Unidade Popular (Nós-UP), que anunciaba la presentación de una denuncia contra Galicia Bilingüe en la que solicitarán la ilegalización del colectivo por «promover el odio étnico» entre los gallegos.
La asociación rechaza otorgar relevancia a las manifestaciones del portavoz de Nós-UP, Mauricio Castro, que defendió públicamente la contramanifestación del pasado domingo en Santiago -ésta dejó heridos y detenidos- y cargó contra los que supuestamente tratan de criminalizar a sus integrantes, que en su opinión sólo trataban de «reivindicar sus derechos».
Castro avanzó que su partido acudirá a los tribunales para tratar de detener las actividades de Galicia Bilingüe, a la que acusan de «promover el odio étnico». También esgrimió que integrantes de la marcha convocada por la asociación a favor de la libertad de elección de idioma esgrimieron consignas en las que amenazaban con echar al mar a varios contramanifestantes, una práctica que sufrieron miembros de la oposición en el Chile de Pinochet.
El portavoz de Nós-UP rechazó que los dos centenares de congregados para contrarrestar la manifestación de Galicia Bilingüe hubiesen actuado de forma violenta, e incluso alegó que los testimonios gráficos de los sucesos muestran que fueron los efectivos de seguridad los que actuaron con violencia contra ellos. Al mismo tiempo, insistió en que existe una campaña de criminalización contra los nacionalistas y «se inventan historias de grupos organizados violentos».
También aseguró que existieron agresiones «a quien gritó y habló en gallego». De éstas responsabilizaron al delegado del Gobierno, Manuel Ameijeiras. No obstante, la jornada se saldó con diez detenidos. La solicitud de ilegalización de Galicia Bilingüe no fue compartida por la Mesa pola Normalización, una de las organizaciones cuyas actividades han encontrado la oposición de Galicia Bilingüe, si bien remarcó su repulsa hacia las actividades de la asociación.
Su presidente, Carlos Callón, aseguró que la Mesa «defiende la libertad de expresión, incluso de las ideas fóbicas». Callón acusó a Nós-UP de ser un grupo «minoritario» que no representa a la sociedad gallega y «camufla los actos vandálico con la defensa de la lengua y la cultura».
Reproches nacionalistas
El cruce de reproches entre Nós-UP y la Mesa no finalizó ahí. El portavoz de Nós-UP, a su vez, acusó a la segunda de servir al «colaboracionismo» y ser un mero «organismo del BNG». También reprochó a la organización encabezada por Callón sus críticas a los actos vandálicos protagonizados por los contramanifestantes, pues la Mesa «no estuvo allí».
Tras asegurar que la dirección política de la formación encabezada por Anxo Quintana está «vendida», Castro añadió que Nós-UP es la única formación «con una propuesta en materia lingüística diferente a la de las otras fuerzas políticas», a la que acusó de mantener el castellano como idioma hegemónico.

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