Domingo, 01-02-09
POR ARANTXA RICA
FOTOS JUAN CARLOS SOLER
ALICANTE. Los porteros de discoteca, encargados de ejercer el derecho de admisión en los locales de ocio nocturno, llevan años en la picota. La escasa regulación de su actividad profesional, de difusa definición, y su implicación más o menos directa en algunas reyertas con luctuoso resultado -hecho que se repite cada cierto tiempo- han forzado a las Administraciones a poner coto a los «cancerberos» de las puertas de las dicotecas.
Tras los negros sucesos acaecidos a finales del pasado año, en los que se vieron envueltos varios de estos atípicos «vigilantes privados», Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana han resuelto regular esta profesión. Para ello han convertido en obligatorias una serie de pruebas que los trabajadores que controlen el derecho de admisión de estos establecimientos tendrán que superar, para garantizar la idoneidad del candidato al puesto.
La Conselleria de Gobernación convocará los primeros exámenes en el segundo trimestre del año, pero lo cierto es que muchos de los porteros que se ven afectados por esta nueva norma conocen muy pocos detalles sobre la convocatoria -no menos difusa que la definición de «portero»-. Algunos, incluso, ignoran su existencia.
Acreditación obligatoria
El pasado 10 de diciembre el Diario Oficial de la Comunidad Valenciana hacía público el Decreto del Consell en el que se regula el derecho, la reserva y el servicio de admisión en los establecimientos públicos destinados a la realización de espectáculos y actividades recreativas. El texto establece la obligación de obtener una acreditación para desempeñar estas funciones.
Esta exigencia no afecta sólo a las discotecas, sino a cualquier establecimiento o espectáculo público y actividad recreativa en cuyos accesos se ejerza el derecho de admisión a través de un portero. En cualquier caso, las definiciones de los locales afectados -«previa adquisión de un billete de entrada», que «dispongan de vestíbulo acústico de doble puerta o de un mínimo de dos puertas»- en el artículo 19 del citado decreto evidencian que el ocio nocturno es su principal destinatario.
Sin embargo, el sector no se da por enterado. Al margen de los empresarios de la noche agrupados en las asociaciones de clubes y discotecas -cuya información al respecto es también escasa-, muchos propietarios de locales y la mayoría de porteros ignoran que dentro de unos meses tendrán que poner a prueba sus conocimientos legales y aptitudes psicotécnicas para ejercer su trabajo.
Uno de los factores que podría explicar este desconocimiento es, precisamente, la escasa regulación de la profesión de portero. Si bien son muchos los locales que emplean a estos vigilantes a través de empresas especializadas -que sí están al corriente de la nueva normativa-, con contratos de obra y servicio y alta en la Seguridad Social, no es menos cierto que otros tantos, especialmente entre el colectivo inmigrante, ejercen sin documentos de por medio.
Muchas dudas
Sea como fuere, los trabajadores de estos establecimientos deberán superar un examen, cuyo contenido consta de un test psicotécnico y una prueba teórico-práctica con conocimientos jurídicos, de psicología y primeros auxilios.
Unas pruebas sobre las que, al parecer, existen más dudas que certezas. Faltan pocos meses para que entre en vigor el decreto, y los trabajadores afectados por la nueva normativa se enfrentan con desigual información ante el examen que deberán realizar para poder seguir realizando su trabajo. Mientras las asociaciones de discotecas han informado a sus miembros y estudian con detalle el decreto legal, muchos porteros desconocen la existencia de esta nueva normativa. Algunos, incluso, tuvieron conocimiento del examen al ser informados por ABC, y la noticia les causó gran inquietud, especialmente con vistas al verano, la temporada en la que más trabajan.
Desde la Asociación de Comerciantes del Casco Antiguo de Alicante (ACA) explican que la normativa afecta a muy pocos de sus asociados, ya que la mayoría son pubs que no cobran entrada por acceder al interior. «Los locales que tienen a alguien en la entrada lo hacen sobre todo para controlar que las puertas estén cerradas y la música no moleste, o para que no se saquen bebidas a las calles», explican. «Muchas veces es el propietario el que ejerce esta función». Sin embargo, también estudiarán la nueva normativa.
«Ni idea»
Claudio lleva más de 10 años ejerciendo como responsable de la admisión en diferentes espectáculos de ocio y asegura que no ha tenido grandes problemas con los clientes. «Ni yo, ni los compañeros del gremio teníamos ni idea de que existieran estos exámenes». La medida le parece «innecesaria», y a su juicio no solucionará nada.
Sí que conoce el decreto Francisco, colega de Claudio, que considera que esta medida «dejará sin trabajo a unos cuantos, bien por no tener los estudios mínimos para presentarse, bien por no haber tenido el tiempo para preparar el examen».
Una prueba que se celebrará en marzo, aunque a muchos de los convocados les suene a chino. Al parecer, son pocos los porteros que han comenzado a hincar los codos.

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