Publicado Miércoles, 07-01-09 a las 06:39
La publicidad ha comenzado a desaparecer en las cadenas de la TV pública francesa. Opinión pública y emisoras privadas esperan beneficiarse. Las privadas aceleran los cambios de fondo. Los sindicatos del sector nacionalizado no consiguen generalizar sus reservas. Los creadores aspiran a participar en la emergencia de un medio «liberado de la tiranía de la audiencia».
Los movimientos de protesta sindical contra la supresión de la publicidad en los cinco canales de France Télévisions (FT) no consiguieron perturbar significativamente la programación de un sector público que comenzó a suprimir la publicidad la noche del lunes (de 20,00 a 6,00). Paradójicamente, las emisiones más afectadas por la protesta sindical fueron varias producciones culturales.
Por su parte, las cadenas privadas reaccionan con prudencia al aumento de sus posibilidades de contratación publicitaria. El mercado francés atraviesa un mal momento, víctima de la crisis. Y las grandes cadenas, comenzando por TF1, líder nacional de audiencia, son víctimas de la emergencia de las pequeñas cadenas temáticas, que también aspiran a conquistar pequeñas partes de una audiencia global de unos 22 millones de espectadores.
Grandes beneficiados
Las grandes cadenas privadas esperan beneficiarse de la desaparición de la publicidad en el holding estatal de France Télévisions (FT). Pero todas están perdiendo audiencia, desde hace varios años. «Estamos asistiendo a un cambio de fondo. El público se beneficia de una oferta mucho más variada. Las cadenas generalistas deberán modificar sus planteamientos. Se acabó la TV tradicional. Estamos asistiendo a la emergencia de un paisaje más variado, más dinámico», afirma una especialista, Danielle Sufren.
Tras resistirse al cambio precipitado por Nicolas Sarkozy, los dirigentes de las cadenas públicas comienzan por subirse al carro del cambio. Patrick de Carolis, presidente de FT, declara: «Debemos cambiar. Esta reforma debe ser la reforma de los profesionales. Es vital para nosotros. Y debemos consumarla con independencia».
Entre los directores de cine y teatro, guionistas y creadores audiovisuales, la supresión de la publicidad en las cadenas públicas es percibida como una oportunidad excepcional. Pascal Thomas, realizador y antiguo presidente de la Société des Réalisateurs de Films français (SRF), declara: «A mi modo de ver, se trata de un cambio fundamental. Es como si hubiésemos conseguido desmantelar una importante filial del comercio de droga. Porque se trata de eso. La publicidad puede funcionar como una droga, devastadora para la creación en los medios públicos. Para la creación, la publicidad ha sido desastrosa. Sin publicidad, las cadenas públicas podrán asumir nuevos riesgos, dar nuevas oportunidades a los creadores. La publicidad ha sido catastrófica para la creación audiovisual. Comienza una nueva etapa. Ojalá sepamos utilizarla».
«Guerra de guerrillas»
Paradójicamente, cuando la supresión de la publicidad ya es un hecho, en las horas de máxima audiencia, en todas las cadenas de la televisión pública, la oposición socialista y una parte de la oposición centrista continúan su «guerra de guerrillas» en el Senado, donde el proyecto de Ley todavía puede ser enmendado parcialmente.
Las modificaciones que pudiera aportar el Senado a la nueva legislación, vigente desde la noche del pasado día 5, quizá sean insignificantes, pero dejan al descubierto un conflicto enquistado en la burocracia política y sindical francesa.

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