Un mujer herida en el bombardeo es trasladada a un hospital. / REUTERS
Actualizado Domingo, 28-12-08 a las 04:53
Israel ha cumplido su amenaza y ha lanzado una ofensiva sobre Gaza, en contra de los milicianos de Hamás, que se salda por el momento con más de 230 personas muertas y cientos de heridos. El Ejército israelí está llevando a cabo el ataque más contundente desde la Primera Intifada palestina de finales 1987 a través de una sucesiva cadena de bombardeos desde aviones de combate y tanques sobre Ciudad de Gaza, Jan Yunis y el Paso de Rafah, concentrados principalmente sobre los cuarteles de Hamas. La ofensiva ha sido condenada por la mayoría de los países europeos, EEUU y la Liga Árabe. Las cosas pintan mal: Israel vaticina que "no será breve" mientras Hamás llama a la Tercera Intifada.
El ataque, aún en curso, ha comenzado esta mañana con el lanzamiento decenas misiles desde 60 aviones F-16 israelíes sobre los cuarteles de la fuerza de seguridad de Hamás en la capital de la Franja, particularmente sobre la sede central del contingente policial del grupo islámico y el puerto de la ciudad. El ataque ha proseguido con el lanzamiento de proyectiles en el este y el sur de la Franja, cuyas comunicaciones se encuentran cortadas. La llegada de la noche no ha cesado la ofensiva. El goteo de víctimas no cesa dadas las dificultades para rescatar y atender a los heridos y Al Fatah prevé que se sumen hasta 500 víctimas mortales.
Este se trata del ataque más importante tras el fin de la tregua entre Hamas e Israel, anunciado la semana pasada. A lo largo de esta semana se han difundido varias informaciones procedentes de diversos medios israelíes que apuntaban a los preparativos para una "operación militar de alcance limitado" sobre la Franja. La ministra de Exteriores de Israel, Tzipi Livni, prometió detener el lanzamiento de cohetes desde la Franja. Mientras, el presidente egipcio, Hosni Mubarak, mediador, le pidió que se comprometa a volver al alto el fuego.
"Vengar la carnicería"
La respuesta palestina no se ha hecho esperar y, en otros puntos de la Franja, milicianos de Hamás están lanzando cohetes contra localidades del sur de Israel, y que se han cobrado la vida de al menos de un civil y ha provocado heridas de carácter grave a otros dos. Esta contraofensiva llega justo después de un mensaje emitido por el grupo miliciano Yihad Islámica, por el que se insta a todos los operativos disponibles a "vengar la carnicería" causada por el bombardeo israelí.
En el momento del ataque, el presidente de la Autoridad Palestina y líder de Al Fatah, Mahmud Abbas, se encontraba en Egipto para intentar reimpulsar un nuevo alto el fuego entre Israel y Hamas. Por ahora, se ha dado orden a las autoridades médicas de Al Fatah de iniciar una campaña de donación de sangre para atender a los heridos, a los que se les ha garantizado el acceso a los hospitales de Cisjordania, dado que los de la capital de la Franja se encuentran completamente colapsados.
En este sentido, fuentes del Ministerio de Sanidad de Al Fatah han confirmado bajo anonimato que esta decisión tiene como objetivo limar las asperezas producidas tras una serie de acusaciones emitidas por Hamas, que ha responsabilizado al Gobierno moderado de Abbas de aceptar el ataque israelí.
Comunicado militar israelí
Por su parte, el Ejército israelí ha confirmado la cadena de bombardeos contra "los blancos de Hamás y sus infraestructuras en la Franja de Gaza", anunciando nuevas ofensivas en las próximas horas. "Esta operación será continuada, expandida e intensificada tanto como se necesite". Israel afirma que es una respuesta a la "reanudación de la actividad terrorista de Hamas en la Franja de Gaza, así como a la reanudación del lanzamiento de cohetes contra blancos civiles".
En el ataque han muerto el responsable de la Policía de Hamás en Gaza , Taufiq Jaber, el jefe de la Seguridad de Hamas, Ismail El Yabary, y el gobernador de la circunscripción de Gaza Central, Abu Ashoun. "Fue como un terremoto, en instantes los edificios se vinieron abajo y los coches prendieron en llamas", ha relatado un testigo presencial, el comerciante Ahmed Ghannam.
El Ejército señala que el bombardeo se ha centrado en "operativos terroristas de Hamás, localizados a través de la información reunida por los operativos de inteligencia durante los últimos meses, y que operaban desde los cuarteles de la organización, campos de entrenamiento y arsenales". De igual modo, fuentes militares israelíes indican que esta campaña podría proseguir con una ronda de asesinatos selectivos sobre los líderes del grupo islamista, entre ellos el primer ministro de Hamás en Gaza, Ismail Haniyeh.
La estrategia del Ejército israelí, que anticipa una ampliación de la ofensiva, ha sido calificada por Al Fatah como una operación "rodante, como una bola de nieve" que se inicia en un punto concreto y que después termina expandiéndose a otros lugares."Se trata de lo que los israelíes consideran una operación 'bola de nieve', que podría expandirse con el paso del tiempo", indica Odeh.

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