Pedro Castro, alcalde de Getafe y presidente de la FEMP
Actualizado Sábado, 06-12-08 a las 01:01
El presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcalde de Getafe, Pedro Castro, ha señalado que no se plantea dimitir de su puesto en la Federación porque no cree que "lo esté haciendo tan mal", como lo demuestra que ha conseguido arrancar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para los ayuntamientos un margen de endeudamiento de hasta el 0,2 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB) este año y el próximo.
El Gobierno de España ha informado a Castro que autorizará a las entidades locales a cerrar este ejercicio de 2008 y el próximo de 2009 con un déficit equivalente al 0,2 por ciento de su PIB, un porcentaje que equivale a poco más del 3 por ciento de los ingresos no financieros de ayuntamientos y diputaciones.
El anuncio se produce después de que representantes del Partido Popular pidieran la dimisión de Castro al frente de la FEMP después de llamar "tontos de los cojones" a los votantes de la derecha, unas declaraciones por las que ya se disculpó.
"No creo que lo esté haciendo tan mal en la FEMP porque acabamos de conseguir 8.000 millones (con el fondo estatal de inversiones aprobado con una Real Decreto), que es lo máximo que se ha conseguido en la vida municipal, y además acabamos de lograr el aumento de la capacidad de endeudamiento, algo que es la primera vez que se nos autoriza", manifestó Castro.
El también alcalde de Getafe ya anuncia que con la presidenta regional, Esperanza Aguirre, una de las personas que ha pedido su dimisión, seguirá discutiendo. "En lo personal no tengo nada con la presidenta pero en lo político vamos a seguir discutiendo", adelantó.
La polémica de los «tontos de los cojones»La polémica por los "tontos de los cojones" y "bellacos" ha centrado la celebración del XXX aniversario de la Constitución. El acto de conmemoración, convocado en la Puerta del Sol por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la delegada del Gobierno, Soledad Mestre, ha estado centrado en la polémica entre populares y socialistas.

El motivo, la petición de dimisión de los primeros por las declaraciones del presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Pedro Castro, que llamó "tontos de los cojones" a los votantes de derecha, y la respuesta de la jefa del Ejecutivo madrileño, en la que tachó a los miembros del PSOE de "bellacos".
En un clima de enfrentamiento tras la decisión ayer de los ayuntamientos del PP de Madrid de abandonar la FEMP si Castro no dimite, alcaldes y políticos seguidores de Aguirre han acudido a la Real Casa de Correos con pegatinas en las que se podía leer 'Por la Constitución, Pedro Castro dimisión' y 'No somos tontos de los cojones'.
De hecho, la presidenta regional no esperó la llegada del alcalde de Getafe y sus adversarios políticos en el habitual besamanos, de modo que no pudo ver el 'dispositivo de protección' con el que apareció Castro, precedido de la portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, y escoltado por el secretario general del PSM, Tomás Gómez.
Separados por la presión mediáticaEstrella mediática por un día, ha estado protegido en todo momento por diversos socialistas así como por los líderes de CC.OO. y UGT, Javier López y José Ricardo Martínez, respectivamente, cuando Menéndez y Gómez tuvieron que subir al estrado y él no fue reclamado para figurar en la foto institucional.
A pesar de sus intenciones, la avalancha de medios ha impedido que finalmente pudiera acercarse a la presidenta autonómica, lo que le llevó a momentos de caos y máxima tensión, puesto que no podía moverse entre cámaras y micrófonos en un espacio que no superaba los cinco metros cuadrados.
Así, durante el himno nacional pudo verse a Castro viendo pasar las nubes a través del patio de cristales con gesto muy serio y al borde de las lágrimas. Ni tan siquiera los abrazos, besos y arrumacos de sus compañeros de filas e incluso del presidente de la patronal, Arturo Fernández, lograron sacarle una sonrisa. De hecho, Fernández, envolviéndole en un gran achuchón, le preguntó: "*Qué has hecho que tienes a toda la derecha cabreada? ", a lo que el alcalde respondió: "`Ven aquí! `Qué contento estoy de verte aquí! Cuando me enteré de lo de Bombay dije: 'que me lo traigan de vuelta'".
Uno de los más vehementes fue el diputado y ex secretario general de los socialistas madrileños, Rafael Simancas, quien se mostró indignado por la actitud del PP y conminó al alcalde de Getafe a "no arrugarse" pese a la presión y la "campaña de difamación" de los populares.
Así, los comentarios en todos los corrillos de los socialistas apuntaban a intentar bajar el nivel de exaltación y esperar hasta la próxima semana cuando la Ejecutiva de la FEMP tratará este asunto.
Gallardón el único que lo ha saludadoEntre los pocos populares que saludaron a Castro destacó el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que con un mohín de disgusto y sin pronunciar palabra le dio un apretón de manos. El primer edil madrileño fue uno de los pocos dirigentes que no participó en la reunión de ayer en la que el PP decidió abandonar la FEMP si Castro no dimitía de forma inmediata.
Conocido por su carácter entrañable y su experiencia tras 25 años al mando del Consistorio getafense, muchos de los presentes hoy lamentaban la situación creada por las polémicas declaraciones. Así, el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, dijo en un corrillo con periodistas que "es una pena" que Castro esté pasando por estos momentos porque ante todo es "un amigo" al que conoce desde el comienzo de su carrera política. Este sentimiento, sin embargo, no evitó que en declaraciones a los medios insistiera en la absoluta necesidad de que abandone su cargo en la FEMP.
Ya ha pedido disculpas
El alcalde de Getafe, Pedro Castro, ha afirmado que ni piensa ni siente sus palabras dirigidas al votante de la derecha, al que tras un acto público de presentación de los presupuestos municipales, llamó "tonto de los cojones"; y añadió que aguantará "lo que pueda" ante las peticiones de dimisión que se produjeron en la jornada de ayer.
Dirigentes populares de muchas localidades madrileñas y españolas, además de dirigentes nacionales como la secretaria general del PP, MarÍa Dolores de Cospedal o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y otros partidos y agrupaciones como UPyD o la Federación Madrileña de Municipios, pidieron ayer la dimisión de Castro.
"Seguramente no hubiera llegado la humanidad hasta aquí si no hubiéramos sido capaces de aceptar las disculpas que hemos pedido", afirmó Castro en declaraciones a Radio Nacional recogidas por Europa Press, y volvió a repetir que estas declaraciones no tuvieron lugar en el trascurso del acto público sino que se encontraba "ya en la tertulia", en un "marco interno". "Yo no he hecho ninguna declaración pública, es más, vuelvo a decir que ni pienso ni siento lo que he dicho, esa actitud y esa forma de pensar, en ese momento caliente, creo que todos hemos tenido un momento caliente", aseveró el también presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
Finalmente, Castro aseguró que "lo que venía detrás" de sus malas palabras, es algo que seguirá defendiendo, el derecho a la sanidad y educación públicas, y el hecho de que la Junta de Andalucía cuente con 15 mensualidades en las pensiones más bajas cuando la Comunidad de Madrid no cuenta con ellas "con los mimos recursos". "Si se me quiere pasar factura, yo creo que se ha aprovechado la circunstancia de que he cometido un error para pasarme factura. Aguantaré lo que pueda", remachó.

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