Actualizado Jueves, 20-11-08 a las 10:12
El imparable aumento de los actos de piratería en los mares de todo el mundo, y fundamentalmente en las aguas de Somalia, han convertido a este fenómeno en una de las principales preocupaciones de la comunidad internacional.

Las primeras referencias históricas sobre la piratería datan del siglo V, en la zona del Golfo Pérsico. Desde entonces esta práctica, con mayor o menor intensidad, ha estado siempre relacionada con las principales rutas del comercio internacional como el mar Mediterráneo, el mar de China, o, tras el descubrimiento de América a finales del siglo XV, el océano Atlántico.

Ahora, en pleno siglo XXI, unos piratas "evolucionados" se han convertido de nuevo en uno de los más importantes quebraderos de cabeza para la comunidad mundial. Tanto que la Oficina Marítima Internacional (IMB por sus siglas en inglés) ha advertido que, tras los últimos secuestros, "la situación se ha vuelto ya incontrolable".

"La ONU y la comunidad internacional deben hallar la manera de poner fin a esta amenaza". Si no, "en ausencia de disuasión, con riesgos débiles y la perspectiva de ganancias elevadas para los piratas, los ataques van a continuar", ha advertido Noel Choong, director del Centro de Observación de la Piratería de la IMB.
Asaltos cada vez más alejados de las bases piratasEsta advertencia se produce después del espectacular ataque perpetrado el pasado sábado contra el "Sirius Star", un superpetrolero saudita cargado con dos millones de barriles de crudo que fue secuestrado a más de 450 millas náuticas (800 km) al suroeste de Mombasa.
La captura de este petrolero tres veces mayor que un campo de fútbol y tres veces más pesado que un portaaviones, es no obstante la operación de piratería más espectacular realizada hasta ahora y un desafío para la fuerza marítima internacional destinada a proteger el tráfico de mercancías en esta parte del mundo. Y es que el secuestro se produjo muy lejos de la zona habitual de actuación de los piratas y éstos han necesitado un importante número de hombres para llevar a cabo la operación.
"Estamos viendo una nueva generación de ataques. Estamos muy preocupados por el hecho de que los piratas puedan llevar sus ataques cada vez más lejos", añadió Noel Choong.
Efectos sobre el comercio mundialLa multiplicación de los actos de piratería está repercutiendo ya sobre los seguros para barcos y mercancías, lo que puede terminar afectando a los consumidores. Debido a los crecientes ataques piratas, la demanda de seguros especiales se ha incrementado notablemente en los últimos meses, como señala la aseguradora Hiscox. El seguro "Kidnap & Ransom" (Secuestro & Rescate) cubre todos los daños causados por piratas, incluso los costos de entrega de rescate y asesoramiento de la tripulación.
"Es un efecto dominó para los consumidores", afirmó Clive Washbourne, de la aseguradora Beazley. Cuando crece el número de ataques y exigencias de rescate, también suben las primas de los seguros. Los propietarios de los barcos traspasan estos costos a las empresas que alquilan los vehículos y éstos a su vez traspasarán los costos a los consumidores.
Según el instituto de investigación Chatham House, las primas de seguros para barcos que viajan a través del golfo de Adén, epicentro de esta nueva piratería del siglo XXI, se han llegado a multiplicar por diez en los últimos meses. Algunas compañías incluso deben pagar primas para asegurarse contra "riesgos bélicos".
La alternativa es evitar las rutas más peligrosas, como las que pasan cerca de Somalia. Muchos buques evitan la ruta a través del golfo de Adén y el canal de Suez y realizan lo que a la postre son costosos desvíos, incluso rodeando África por el cabo de Buena Esperanza, que también acaban por encarecer las mercancías y el petróleo de Asia y el Cercano Oriente, según Chatham House.

Casi cien ataques desde eneroAnualmente, unos 16.000 barcos atraviesan el golfo frente a la costa este de África. Un pesquero tailandés con bandera de Kiribati y 16 tripulantes a bordo, el carguero de Hong Kong Delight, con 25 tripulantes, y un carguero griego, del que hay pocos datos, han sido las últimas víctimas de los piratas, que retienen 16 barcos, entre ellos el ucraniano "MV Faina", cargado de armas y secuestrado el pasado 20 de septiembre.

Desde enero de 2008 se han producido 95 ataques piratas en la zona y, en 39 casos, los asaltantes secuestraron el buque, cifras muy superiores a las de los dos años anteriores.

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