Martes, 18-11-08
JOSE LUIS JIMÉNEZ
SANTIAGO. Caos y contradicciones en la aplicación del polémico decreto 124/2007 sobre el uso y promoción del gallego en la educación pública. Ayer se hizo pública la resolución del delegado provincial de Educación en La Coruña en la que habilita a un alumno a expresarse en clase en el idioma que desee, así como a estudiar a través de libros de texto en cualquiera de las lenguas cooficiales de la Comunidad, acabando de un plumazo con la imposición lingüística inherente dentro del propio decreto.
En una resolución del pasado 22 de octubre, en respuesta a una queja formulada por el padre de un alumno de un instituto de Pontedeume, el delegado provincial Manuel Mouriz viene a sentenciar que «no se le deberán poner impedimento para los hijos del denunciante, como a cualquier otro alumno, emplee las dos lenguas oficiales de Galicia como lenguas de expresión», salvo «en las clases o actividades relacionadas» con un determinado idioma, véanse las de literatura o lengua.
Esta respuesta -avalada por la Inspección educativa- hace saltar por los aires el artículo 13 del decreto 124/2007, en el que se recogía que «en las áreas, materias o módulos impartidos en lengua gallega el alumnado utilizará, con carácter general, el gallego en las manifestaciones oral y escrita».
Ese mismo artículo señalaba que los materiales didácticos y libros de texto «estarán escritos con carácter general en gallego», otro precepto que la resolución de la Delegación de La Coruña dinamita, al reconocerle al mismo padre de Pontedeume la facultad de su hijo para estudiar siguiendo los manuales escritos en el idioma que elija. No obstante, puntualiza que sólo tendrán derecho a la gratuidad de los libros de texto aquellos que hayan sido elegidos por el propio centro.
«Decisión valiente»
La Mesa por la Libertad Lingüística daba a conocer esta resolución, que a su juicio es una «decisión valiente» del delegado provincial a la hora de «enfrentarse» a un decreto «que tiene grietas». José María Martín, presidente de la Mesa, valoró positivamente esta noticia, «que aunque ya teníamos constancia de que era así, hasta ayer no nos llegó la resolución por escrito».
A su juicio, «abre la puerta» a que otros padres puedan presentar quejas del mismo tipo en el resto de provincias gallegas a fin de buscar una homogeneización del uso de la lengua en la enseñanza y los alumnos de Ourense, Lugo y Pontevedra no estén «discriminados» respecto a los de La Coruña. Aunque «cabe la posibilidad de que en otras provincias el delegado diga lo contrario», matizó.
Además, censuró que la conselleira de Educación «le dé igual» el modo en que se esté aplicando el decreto. Por último, recordó que su plataforma presta apoyo a todos los padres y alumnos que deseen plantear este tipo de reclamaciones ante la administración educativa. «Que se sepa que somos muchos y ganamos terreno día a día», proclamó Martín, «el sentido común nos avala».

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...