«Hemos visto volar tejados, mesas y sillas»
Lunes, 03-11-08
TEXTO Y FOTOS: JÚLIA GIRIBETS
TARRAGONA. Como en la más catastrófica de las películas, las comarcas de Tarragona se vieron en la madrugada de ayer acechadas por un tornado que provocó importantes daños en casas y mobiliario urbano, así como diversas inundaciones. Cristales rotos, ramas de árboles por el suelo, más de un palmo de agua y restos de muebles por todos lados... Ése era el paisaje dominante en las calles de algunas localidades tarraconenses.
Una de las zonas que recibió con especial intensidad la visita del temporal fue el «camping» Sangulí, situado en Salou. Los allí alojados pudieron comprobar los efectos del tornado con sus propios ojos, aunque la mayoría de ellos lo vivieron como una pesadilla ya que el viento les pilló durmiendo. «Teníamos cuatro sillas y una mesa en el exterior de la caravana y cuando nos hemos despertado, ya no estaban, se las había llevado el viento», comentaban unos huéspedes. «De repente hemos visto cómo volaban hamacas, tejas, sillas y mesas a una gran velocidad», añadía el vigilante del «camping», Damián Sáez.
Había pocos campistas
Debido a que la instalación cierra puertas hoy por el descanso invernal, de las 6.000 personas que caben en el «camping» tan sólo había alojadas algo más de cien cuando lo azotó el temporal. El mayor susto para los inquilinos del Sangulí llegó cuando el fuerte viento volcó una de las caravanas con una familia dentro. Una mujer resultó herida en el brazo a causa de la caída del vehículo. «La familia afectada logró salir por la ventana de la caravana y la mujer fue trasladada al hospital con una fractura en el brazo», explicó Richard Clos, director de alojamiento, quien añadió que los campistas estaban muy asustados por lo ocurrido, porque no había previsión de ningún tornado. El temporal también afectó a tres caravanas más por la caída de árboles o porque el viento las desplazó. Pese a que el «camping» cierra hoy, se aconsejó a quien lo deseara dejar la caravana y regresar a buscarla el próximo sábado, porque la gente estaba asustada y había dormido poco, según manifestó Clos a este diario.
Además de los destrozos materiales, el Servicio de Emergencias Médicas tuvo que atender a cuatro personas por esguinces y cortes producidos por cristales. La circulación de trenes también se vio afectada a su paso por Salou durante la mañana, debido al viento y a la caída de algunos árboles a las vías. El Ayuntamiento habilitará hoy una oficina específica para recoger información y tramitar la documentación de los ciudadanos afectados. A partir de aquí, el Consistorio estudiará la posibilidad de solicitar que Salou sea declarado zona catastrófica.
En la localidad de Reus también se notó la presencia del viento de forma considerable, ya que sus vecinos despertaron con las calles transformadas por el tornado. Un meteorólogo aficionado de Reus explicó que su estación meteorológica particular detectó que el viento iba a una velocidad superior a los 160 kilómetros por hora y «las gotas de lluvia caían de forma horizontal por la fuerza del tornado». Un segundo tornado afectó la población de Cabra del Camp, más en el interior, y destrozó árboles y casas sin provocar ningún herido.
El temporal también ha dañado los cultivos de olivos y almendros en algunas zonas.
Sin servicio hasta mañana
En Barcelona, las lluvias provocaron también un desprendimiento de rocas en la montaña de Montserrat, que afectó a la catenaria del tren cremallera que une Monistrol de Montserrat con el santuario. El servicio quedó suspendido y los técnicos no prevén que pueda restablecerse por lo menos hasta mañana.
La gran cantidad de destrozos ocasionados por el temporal de lluvia y viento obligó a los Bomberos de la Generalitat a efectuar un total de 575 salidas por diversas causas en toda Cataluña, la gran mayoría en Tarragona, seguida de algunas comarcas de Barcelona, como el Barcelon_s y el Maresme. Sólo entre las 13.00 y las 20.00 horas se contabilizaron 155 intervenciones.

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