Visionario, gurú económico, oráculo... En cualquier caso, los pronósticos que hizo hace 32 meses el catedrático de Estructura Económica de la universidad Ramón Llull, Santiago Niño, se ven materializados. El 5 de marzo de 2006, este profesor adelantaba a ABC que en 2010 ocurriría un «crash» de similares proporciones que el de 1929. Apoyaba su tesis en el estudio de las series de crecimiento de los últimos 53 años en el mundo.
Entonces, ya anticipó que el «tsunami» económico y social iba a desencadenarse por «las elevadas tasas de endeudamiento». Entre otras razones, porque «no es aconsejable -decía- repartir tarjetas de crédito para salir de una recesión», refiriéndose a la era del presidente Clinton, cuando se gestó la concesión de hipotecas a familias con serios riesgos de no pagar, las ahora famosas «subprime», ya que «se proporcionaba crédito a todo el mundo que tenía una mano para firmar».
Un desproporcionado consumo que estaba siendo financiado por el resto del mundo para que la economía estadounidense siguiera tirando de la economía global. Por eso, Niño decía que lo que le pasaba a Estados Unidos era parecido a lo que le ocurrió a España en el siglo XVI. «En aquel momento, llegó a ser más barato importar que producir».
«Las consecuencias de este giro en las coordenadas económicas -decía Niño en ABC- tendrán un vasto alcance social: niveles de paro altísimos, consumo a la baja y una gran deflación».
El catedrático también dijo hace más de dos años y medio que «el sistema económico actual, tal y como lo conocemos, se está agotando» y que «las decisiones importantes van a tener que tomarse a nivel global». Otro vaticinio que se cumplirá el próximo día 14 de este mes en Washington, en una cumbre en la que la mayoría de economistas anticipan ahora que se refundará el capitalismo. La recuperación no llegará hasta dentro de diez años, «pero no será un crecimiento desbocado como el que hemos conocido hasta ahora, sino otro basado en el esfuerzo».
El retorno del esfuerzo
El profesor señala que, hasta ahora, las víctimas de la crisis han sido los ricos, que han dejado de serlo tanto, y que la verdadera crisis empieza a llegar al ciudadano a través de un alud de despidos y cierres de empresas, además de una caída en los ingresos públicos, que sólo ha hecho que empezar por el derrumbe del consumo.
El panorama empeorará especialmente en España. Según los últimos estudios de Niño, a partir de 2010 la tasa de desempleo que pronostica superará el 20%de la población activa, y llegará hasta el 28% en los siguientes años. Pero lo peor es que vaticina que el paro no empezará a bajar a tasas del 18% hasta 2018, cuando en octubre de 2008 registramos un 11,3%. También el crecimiento del PIB español será negativo durante toda una década, en la que los precios tendrán un comportamiento deflacionario desde 2011 a 2016 por la tremenda caída libre del consumo, que llegará a estancarse,
La crisis es sistémica
El catedrático afirma que España va a ser uno de los países que más va a sufrir esta crisis planetaria, que remarca que es sistémica, al igual que las de 1929, 1875, 1820. El profesor insiste en ello porque, a su juicio, el proceso iniciado en septiembre de 2007 con el derrumbe de las hipotecas «subprime» norteamericanas, «nada tiene que ver con una recesión, como la del 2001, la de 1991, o la de 1987». Para Niño, lo terrible de España es la mala calidad de su PIB -el 45% lo generan la construcción, el automóvil y el turismo-, y la escasa productividad, lo que irremediablemente se traslada al empleo.
Para completar el cuadro de terror, Niño cita un informe de Credit Suisse que otorga a España el quinto mayor riesgo país del mundo, y añade que el sistema financiero español tiene una deuda de 800.000 millones. El profesor asegura que hasta finales de este año, las entidades de nuestro país (bancos y cajas) tienen que desembolsar 50.000 millones y el año que viene 70.000 más.
Toda la deuda privada de España, que es la suma del endeudamiento de las familias y de las empresas, alcanza el 215% del PIB, un dato muy preocupante, máxime cuando la productividad por hora trabajada es la que tenía Suecia en 1973, pese a la tecnología. «Y para colmo, somos 45 millones de españoles, y no 5 como los finlandeses».
Presupuestos «ilógicos»
Con este panorama de cosas, el crecimiento que ha presupuestado el Gobierno para 2009, «más allá de que no sea creíble como dice el PP, resulta del todo ilógico», afirma Niño. El experto no puede concebir que el Gobierno prevea para el año que viene un crecimiento del 1% del PIB, «al igual que tampoco era lógico prever para este año un crecimiento del 3% en los Presupuestos del Estado».
Además, están las reservas de petróleo, que se agotarán en 2030, cuando hasta 2050 no estará listo el primer reactor de fusión. Niño asegura que ha quedado demostrado que el nitrógeno no podrá sustituir al petróleo, en esos 20 años el mundo deberá regular su consumo. Casi como en «Mad Max».

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