Viernes, 03-10-08
Cambiar para enriquecer el proyecto olímpico: es la teoría que aplican los responsables de la candidatura Madrid 2016. Cuando falta un año para que el Comité Olímpico Internacional (COI) decida cuál de las cuatro candidatas -Madrid, Chicago, Río de Janeiro y Tokio- será sede de los Juegos de Verano de 2016, la capital española prepara el que quieren que sea el mejor proyecto. Para ello, y siguiendo las indicaciones y sugerencias recibidas de miembros del COI y de federaciones deportivas internacionales, el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón anunció cambios en las sedes de algunas disciplinas deportivas. Así, el yudo y el taekwondo, que antes estaba previsto practicar en los pabellones de Ifema, pasan al Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid; el balonmano cambia ese mismo Palacio por el Madrid Arena; la gimnasia rítmica se va del Arena al pabellón cubierto que se construirá junto al Estadio Olímpico; y las pruebas de remo y piragua se concentran en Getafe, para disgusto de las autoridades y los clubes deportivos de Aranjuez. 27 de ellos anunciaron ayer el envío de una carta al alcalde y a la consejera-delegada de la oficina olímpica, Mercedes Coghen, para pedirles que reconsideren su decisión de dejar fuera del proyecto Madrid 2016 a Aranjuez. Una medida que se tomó tras pedirlo así la Federación Internacional de Piragüismo.
Además de estos cambios, el alcalde anunció que se estudiará incrementar la capacidad de la piscina principal del Centro Acuático, a la manera del «Cubo de agua» de Pekín 2008.
«Terminado al 70%»
Ruiz-Gallardón sueña ya con el 2 de octubre de 2009, cuando los 110 miembros del COI reunidos en asamblea en Copenhague voten qué ciudad albergará los Juegos en 2016. A su favor, señala, está que «en plena crisis económica, Madrid cuenta ya con un 70 por ciento de las infraestructuras olímpicas realizadas o proyectadas», lo que «es un valor añadido que aporta seguridad a nuestra candidatura».
El 12 de febrero del próximo año, el alcalde entregará en la sede del COI, en Lausane (Suiza), el dossier olímpico de Madrid: más de 700 páginas con el proyecto completo. Entre abril y mayo, nueve inspectores del COI, presididos por la marroquí Nawal El Moutawakel -que ya visitó la capital con motivo de Madrid 2012-, examinarán el proyecto madrileño, así como los de las otras tres ciudades candidatas.
La comisión realizará un informe no vinculante sobre cada ciudad, que entregarán a los miembros del COI. Además, habrá una presentación especial de los proyectos de las cuatro competidoras en Laussane en junio. Madrid tendrá entonces una hora y media para explicar su proyecto y debatirlo con los miembros del COI, antes de que éstos voten, en octubre, cuál es su favorita.
En los cinco continentes
Estos doce meses son de intenso trabajo para explicar las virtudes de Madrid 2016. El alcalde viajará la próxima semana a Acapulco, para presentar el proyecto ante los comités olímpicos americanos; en octubre, irá a Bali para hacer lo mismo ante los comités asiáticos. En noviembre irá a Estambul para explicarlo ante los comités europeos; y más tarde, a Nigeria y Nueva Zelanda, para dárselo a conocer a los comités africanos y los oceánicos.
La crisis económica no tendrá «ninguna afección presupuestaria» en lo que se refiere a Madrid 2016, aseguró Ruiz-Gallardón. El alcalde se muestra muy seguro del triunfo en Copenhague: «Sabemos lo que queremos hacer y cómo hacerlo, y vamos a conseguir el objetivo». Los de Madrid «coronarán un ciclo cultural que empezó en Asia, con los Juegos de Pekín; seguirá en el mundo anglosajón, con el de Londres; y rematará Madrid con los juegos latinos en español».
Para arrancar esta «recta final» en la carrera olímpica, a los responsables de la oficina olímpica madrileña -el alcalde, el vicealcalde Manuel Cobo, la consejera Mercedes Coghen, y los portavoces de la oposición David Lucas (PSOE) y Ángel Pérez (IU)- les arroparon los nuevos mensajeros de Madrid 2016: medallistas olímpicos y paralímpicos como Joan Llaneras, Saúl Craviotto, Carlos Pérez, María del Carmen Herrera, Gervasio Deferr, Almudena Cid, Raúl López, Alex Mumbrú, Felipe Reyes, Alba María Cabello, Raquel Corral Aznar, José Luis Abajo, Ana García-Arcicollar y Abderrahman Ait Khamouch.
También se han sumado al proyecto olímpico nuevas empresas españolas, como la inmobiliaria Sando; y como socios de la candidatura, la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), que preside Arturo Fernández, y la Cámara de Comercio, cuyo máximo responsable es Salvador Santos Campano. Las aportaciones privadas son entre un 80 y un 90 por ciento de los ingresos de la candidatura.
Ruiz-Gallardón -corbata decorada con la mano olímpica-, alabó «la eficiencia» de los Juegos de Pekín, la calidad de la Villa Olímpica -«pensada para los atletas»-, y el Estadio Olímpico, «El Nido», que «es fabuloso, pero cuando La Peineta se reforme, no va a tenerle nada que envidiar». Mercedes Coghen bromeó: «Seguro que en Madrid no tenemos los millones de voluntarios de Pekín, pero sí estarán mejor formados».
Respecto a la seguridad en la capital, apuntada por el COI tras ver el cuestionario olímpico madrileño, Ruiz-Gallardón insistió en que «desgraciadamente el terrorismo es un fenómeno global, un riesgo que compartimos todas las ciudades del mundo». Recordó además que en todos los actos internacionales y cumbres celebradas en Madrid, nunca se han producido incidentes porque «nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad están preparados para afrontar estas circunstancias».
De su futuro, más que continuar como alcalde en 2016 si Madrid celebra los Juegos, prefirió decantarse por algo mucho más cercano: «El momento más mágico creo que es cuando eres alcalde de la ciudad que consigue ser nombrada organizadora de los Juegos».

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