Publio Cornelio Escipìón, uno de los generales romanos que combatió en España contra los cartagineses
Publio Cornelio Escipìón, uno de los generales romanos que combatió en España contra los cartagineses - WIKIMEDIA

¿Cuánto sabes de la conquista romana de la Península Ibérica?

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Nada menos que siete siglos, ese es el tiempo que las míticas legiones romanas camparon por la Península Ibérica dándose de espadazos contra todo aquel que pretendiera apoderarse de estas tierras. Apenas un centenar de años menos que los musulmanes, para cuyo paso por estos lares habría que esperar todavía un poco. Por ello, y en base a que hubo un día en que soldados con pilum y gladius pisaron tierras españolas, no es raro considerar que, en la actualidad, el tema de la «Hispania romana» abra multitud de libros de Historia dedicados a los estudiantes.

Dada la importancia de este tema, hoy, desde ABC.es te proponemos que te pongas en la piel de un alumno de ESO y te enfrentes a un examen sobre el paso de los romanos por la Península Ibérica. Una etapa cada vez más olvidada de la Historia pero, sin duda, también una de las más apasionantes que se han sucedido en tierras hispanas. Y es que, a aquellos tipos con togas y armaduras les debemos desde la creación de la que, a día de hoy, es nuestra cultura, hasta el establecimiento de todo tipo de instituciones públicas muy similares a las que podemos disfrutar en la actualidad.

No obstante, y como seguro que escuchaste en tu etapa de alumno, siempre es bueno comenzar recordando lo que se ha dado en las clases anteriores. Por ello, no te olvides de dar un repaso a los ejercicios sobre la colonización de América, las partes de la Carabela y la ubicación de los pueblos previos a Colón que llevamos a cabo a principios de mes. También puedes volver a leer y recordar el monográfico sobre la dinastía de los Austrias, los Tercios españoles y los validos y sus reyes. Finalmente, no te olvides de echar un vistazo a la lección sobre el paso de los musulmanes por la Península, el arte que se sucedió durante aquellos ocho siglos y las batallas que cambiaron el curso de la Reconquista.

Así que ya sabes, toma asiento, ponte recto (no es necesario que un examen dañe tu espalda) y prepárate, pues va a comenzar el control sobre el paso de los romanos por la Península Ibérica. Además, y como siempre afirmamos, no olvides que está terminantemente prohibido mirar a los papeles de los compañeros que se sientan cerca de tu mesa y que, si copias, no engañas a tus profesores, sino que te engañas a ti mismo. Silencio en el aula, comienza el ejercicio.

Examen:

1-¿Qué civilizaciones habitaban la Península Ibérica antes de la llegada de los romanos?

2-¿Cuándo comenzó la conquista romana?

3-¿Por qué desembarcaron los romanos en la Península?

4-¿Qué se entiende por romanización?

5-Nombra tres tipos de obras arquitectónicas de la Península que construyeran los romanos en la Península.

6-Enumera dos líderes militares (uno celtíbero y otro cartaginés) que se enfrentaran a los romanos en la Península Ibérica.

Respuestas:

1-Antes de la llegada de los romanos, los pueblos que habitaban la Península eran varios:

-Íberos: Descendientes –según multitud de historiadores- de los indígenas prehistóricos, fueron civilizados por otros pueblos que se asentaron en estas tierras posteriormente. Habitaban en el sur y el este del territorio, por lo que producían, sobre todo, cereales. A su vez, destacaban por usar frecuentemente de la moneda.

-Celtas: Civilización que invadió la Península a través de los Pirineos. En pocos años establecieron sus asentamientos en la zona norte, central y oeste de la región. Estaban considerablemente más atrasados que los pueblos ibéricos. Entre los menos avanzados, destacan los que se hallaban más lejos de la influencia de los íberos (los galaicos, astures, cántabros y vascones).

-Celtíberos: Civilización que nació de la unión de los íberos y los celtas en la zona centro oriental de la meseta.

-Cartagineses: De ascendencia fenicia, llegaron a la Península con intereses comerciales y acabaron enfrentándose a los romanos por ser la potencia principal en el territorio.

2-En el año 218 – 219 a.C.

3-Para entender el enfrentamiento que motivó la entrada de los romanos en la futura Hispania es necesario remontarse hasta el S III a.C. Roma y Cartago mantenían por entonces unas relaciones tensas después de haberse enfrentado en la denominada primera guerra púnica (la cual, motivada por intereses comerciales, se saldó con una victoria de las legiones).

A pesar de que firmaron la paz, los romanos no quedaron del todo contentos, pues sabían que sus enemigos se habían expandido por la Península Ibérica, un territorio conocido por su riqueza y su valor estratégico. Por ello, cuando los cartagineses atacaron a Sagunto –una ciudad aliada de Roma-, el Senado no se lo pensó dos veces y declaró la guerra a los africanos. El objetivo estaba claro: arrebatarles el control de la región.

Con el inicio de la contienda (que fue denominada segunda guerra púnica) los romanos desembarcaron en la Península acabando, en primer lugar, con los cartagineses y, posteriormente, con el resto de pueblos que la habitaban.

4-Según explica el Ministerio de Educación en su sección «Cultura clásica», se entiende por romanización el «proceso de conquista e imposición de los principios de administración, cultura, organización social y autoridad militar a los pueblos que habitaban la Península por parte de Roma».

5-

-El teatro de Mérida.

-El acueducto de Segovia.

-El puente de Alcántara (Cáceres).

6-

-Viriato: Este líder militar destacó por combatir a las invencibles legiones romanas haciendo uso de la denominada «guerra de guerrillas». Tras varios éxitos militares contra Roma, fue derrotado por tres de sus hombres de confianza, los cuales le asesinaron tras ser sobornados por un cónsul.

-Anibal: Líder de los cartagineses, desencadenó la segunda guerra púnica al atacar Sagunto. Posteriormente, atravesó los Pirineos y los Alpes. A base de espada llegó hasta las puertas de Roma pero, según la leyenda, no quiso atacar la ciudad al ver su grandeza.