Los alrededores de la Universidad de Saná, en la capital, fueron este viernes escenario de una cruenta represión contra la población yemení que se manifiesta en contra del presidente Alí Abdalá Saleh. Decenas de personas que participaban en estas protestas fueron abatidas por disparos de francotiradores, situados en lo alto de los tejados de edificios cercanos. En total 46 muertos en una de las jornadas más violentas desde que el pasado mes de enero comenzaron en Yemen las revueltas contra el poder establecido. Washington y la ONU han mostrado ya su preocupación por lo ocurrido y han hecho un llamamiento a la contención. Con el fin de intentar evitar un incidente similar, se ha establecido el estado de emergencia en todo el país, que por el momento se mantendrá durante treinta días.
