El piloto español Álvaro Bautista no se siente cómodo al ser considerado el heredero del malogrado Marco Simoncelli tras anunciarse la pasada semana su fichaje por el San Carlo Honda Gresini y reconoce haber vivido con mucha emoción las horas después de la muerte del piloto italiano. Bautista recalca que no hereda la moto de Simoncelli ya que va a trabajar con los mecánicos de Hiroshi Aoyama y será de mayor cilindrada. El talaverano espera que el equipo recupere la "ilusión" y la "alegría".
