El melanoma es un tipo de cáncer cutáneo más grave que los cánceres de células basales o escamosas, que son más frecuentes. Si bien el melanoma tiene un menor grado de incidencia que otros tipos de cáncer de piel, presenta el mayor índice de mortalidad y es responsable del 75% de las muertes por cáncer de piel. Puede aparecer en cualquier localización, incluso en zonas cubiertas, cuero cabelludo o mucosas. El único tratamiento curativo es la cirugía cuando se realiza en los estadios precoces de la enfermedad. Y, por eso, la inspección periódica de la piel por un dermatólogo, es el método más útil y seguro para su detección y tratamiento precoz. Sus síntomas más frecuentes del melanoma son cambio de tamaño, forma o color de un lunar, lunares que sangran o lunares que pican, se notan duros, hinchados o más sensibles que el resto de la piel al palparlos.
