El objetivo de la cirugía del dolor es disminuir el dolor del paciente. Hace años la cirugía del dolor lesionaba los nervios que transmitían el dolor hasta el cerebro, con el objetivo de impedir su percepción. Sin embargo, ese tipo de cirugía era agresiva y, además, tenía un alto índice de fracaso. Actualmente ha demostrado ser más eficaz la cirugía en la que se estimulan células nerviosas que impiden la transmisión del dolor. Se suelen implantar electrodos que estimulan esas células nerviosas o bombas que liberan fármacos.
