Dragon's Dogma, la gran apuesta de Capcom para el 2012, fue presentado ayer en la Sony Store de la céntrica calle Serrano. Aunque aún falten dos meses para su estreno, fechado el 25 de mayo, Koch Media, empresa que publicará el juego en España, ha querido dar a conocer al virtuoso RPG a los medios españoles. Para ello, la distribuidora acomodó a un selecto auditorio frente a una de las figuras con más experiencia del género RPG en Japón: Kento Kinoshita, jefe de proyecto de Monster Hunter Freedom 2 y director de proyecto de Dragon's Dogma. No fue otro que Kinoshita quien se harÃa cargo de guiarnos, en una extensa demostración, a través de las principales caracterÃsticas del juego.
Un RPG muy occidental
Si por algo sorprendió Dragon's Dogma cuando fue presentado en la Capcom Captivate de 2011 fue por su inequÃvoca inspiración occidental, pues este RPG busca «agradar al público de todo el mundo», explicaba Kinoshita. «Los RPG están evolucionando», aclaraba el director del proyecto, a lo que añadÃa que Dragon's Dogma sigue esta tendencia, por lo que no será raro ver «RPG japoneses que tengan cada vez más similitudes con los occidentales». De hecho, el vivo ejemplo de éxito es el juego Demon's Souls, que en su dÃa escogió un estilo occidental que acabó cuajando entre crÃtica y público a pesar de su elevada dificultad.
Dragon's Dogma, por su lado, toma como punto de partida juegos de referencia mundial como The Elders Scrolls o Dragon Age, quedándose detalles que han gustado de este primero y elementos del sistema de combate de este último, además de un esmerado apartado gráfico. Pero, eso sÃ, sin perder nunca las raÃces. De hecho, muy arraigadas en el idiosincrasia de la compañÃa japonesa, algo que seguramente haya que achacar al propio Kinoshita, quien ha introducido una gran cantidad de elementos de Monster Hunter. Los grupos de cuatro personajes, los monstruos prehistóricos y las misiones en los tablones son algunos de las caracterÃsticas ya familiares que podremos encontrar en el «enorme mundo abierto» de la penÃnsula de Grandsys.
Un vasto mundo por recorrer
A pesar de que la influencia de Monster Hunter alimenta el trasfondo de Dragon's Dogma, la experiencia jugable del aclamado RPG nipón parece simplificarse ante un mundo donde «todo lo que alcanza la vista puede ser explorado», como señala el propio Kinoshita. «El nivel de libertad es muy alto» explica el japonés, quien ha insistido en la idea de que Dragon's Dogma persigue que el jugador «se sienta a gusto con el personaje» y con el mundo que le rodea.
Para ello, Capcom ha incluido un completo editor de personajes donde crear a nuestro héroe o heroÃna, además de al fiel seguidor que nos acompañará. Este peón, tal como lo denomina el juego, lo podremos intercambiar por otros que encontremos por Grandsys, o bien por las creaciones de otros jugadores de Dragon's Dogma hasta reunir un grupo de cuatro personajes. De hecho, el sistema de peones, como lo ha bautizado Capcom, será la clave del éxito en los combates de este juego, basados en la idea de equilibrar las fuerzas de unos y otros compañeros, además de tomar ventaja del terreno donde tiene lugar la liza. Barrancos, elevaciones y rÃos podrán ser usados con inteligencia para ganar la partida a un rival más poderoso que, si nos descuidamos, también intentará tendernos alguna que otra trampa.
Juntos, la flamante compañÃa de guerreros, magos o arqueros -además de otros oficios que iremos desbloqueando- recorrerá dÃa y noche las alborotadas ciudades de la penÃnsula o en el inmenso paraje natural que le da vida. En estas primeras podremos descansar tras una dura jornada, mejorar nuestras habilidades, aprender nuevos oficios y comprar equipo en vÃspera de las misiones que nos encomendarán, entre otras muchas opciones. Por otro lado, una vez a las afueras, experimentaremos aguerridos combates que serán de vital importancia para subir de nivel y avanzar en la aventura, pues desde Capcom estiman que el 50% del juego está dedicado a luchar a lo largo y a lo ancho del continente. Una tierra que, de punta a punta, «tardarÃamos más de cuatro horas en recorrer», según Kinoshita.
¿Cooperativo al 100%?
En este épico periplo, nuestro protagonista, a quien un dragón robo el corazón, recibirá la ayuda de un selecto y altamente personalizable grupo de héroes, como ya hemos comentado, pero nunca de otro jugador en un hipotético modo online. «Lo que hemos querido conseguir con Dragons's Dogma es que un jugador pudiera disfrutar él solo de las caracterÃsticas de un apartado online», explica Kinoshita, quien asevera que tal función no existe y «no está previsto que cambie».
Seremos pues nosotros mismos quienes afrentemos unilateralmente todos los peligros -buscando la sinergia perfecta entre las habilidades de nuestros peones- y todas las decisiones -eligiendo cómo afrontar nuestra aventura en los distintos eventos conversacionales-. Una pesada carga teniendo en cuenta lo trascendentales que pueden ser nuestros actos. Estos cambiarán en gran medida el final de una historia cargada de personajes secundarios que, si bien no crearán segundas lÃneas argumentales, desempeñarán un papel crucial en los distintos finales de Dragon's Dogma. Finales redondos, cerrados y concluyentes, ya que, como asegura Kinoshita, la continuidad de esta nueva franquicia depende de «la reacción del público».
Con todo, desde Capcom tienen mucha fe en su nuevo producto y aseguran que darán soporte al RPG «desde el lanzamiento, con una actualización semanal, durante tres meses como mÃnimo». De hecho, anhelan expandir la franquicia y ante la pregunta de un hipotético tÃtulo para PS Vita los responsables del juego no podÃan sino reÃr, callar y contestar comedidamente que, de triunfar, estudiarán la forma de «seguir ampliando el mundo de Dragon's Dogma».