En 1998, Rare, por entonces conocida como Rareware, lanzó el que posiblemente sea su mayor éxito dentro del catálogo de Nintendo 64. Su nombre fue Banjo-Kazooie y se trata de un juego de plataformas en tres dimensiones, cuyos mayores alicientes fueron su simpático sentido del humor y un gran acabado gráfico.
En él tomamos el papel de Banjo, un oso pardo, que junto a su amiga Kazooie, un pájaro, debe rescatar a su hermana Tootie de las garras de la bruja Gruntilda, que desea hacerse con la belleza de la joven. Dicho argumento no es más que una excusa para un sinfÃn de diálogos impregnados de mordacidad y un desarrollo jugable variado y entretenido.
Jugabilidad clásica, humor inesperado
Su mecánica de juego bebÃa de Super Mario 64. Se trata de un juego de plataformas tridimensional donde el jugador debÃa avanzar de mundo en mundo hasta llegar a su objetivo final. Sin embargo, el estudio de desarrollo consiguió darle un toque personal dando a luz a un elenco de personajes lleno de carisma, capaces de representar su personalidad a través de ingeniosos comentarios.
Por un lado tenemos a Banjo y su compañera Kazooie. El primero es un oso perezoso y despistado que no se da cuenta de nada de lo que sucede durante la aventura, mientras que la segunda tiene la lengua más afilada que su pico y no cesa de lanzar ironÃas e improperios a aquellos que se ponen en su camino. No obstante, no sólo los personajes principales constan de una marcada personalidad, ya que incluso los personajes secundarios son capaces de sacarnos más de una sonrisa en cualquier dialogo, como es el caso del simpático topo que nos enseña las mecánicas de juego.
Banjo-Kazooie no se convirtió en un clásico de la noche a la mañana sólo por su sentido del humor. Su desarrollo ofrecÃa gran variedad de situaciones, especialmente importante en los tÃtulos de aquella época, y los protagonistas contaban con movimientos tan útiles como divertidos de usar. Además, fomentaba la capacidad exploratoria del jugador, ya que para avanzar de un mundo a otro era preciso encontrar el mayor número de piezas de puzzles ocultas por el escenario.
Con este planteamiento, capaz de mezclar una jugabilidad accesible y un sentido del humor atÃpico en el género, Rare consiguió sorprender tanto al público infantil como al más adulto. Además, sirvió como empuje para Conker´s Bad Fur Day, su siguiente gran obra enfocada a un humor mucho más atrevido.
El otro apartado a tener en cuenta fueron sus gráficos, todo un portento para aquella época. Banjo-Kazooie demostró que Nintendo 64 aún tenÃa mucha potencia gráfica por mostrar. Cada mundo suponÃa un nuevo reto técnico, la fluidez de sus animaciones era superior a la de su competencia directa y sus texturas eran mucho más nÃtidas que la del resto de juegos de la época. Sin embargo, el sistema de cámaras llegaba a entorpecer la jugabilidad en muchos momentos pese a contar con la posibilidad de manejarla libremente.
Banjo-Kazooie fue la suma de unos personajes carismáticos, un innegable sentido del humor, diez mundos completamente diferentes entre sÃ, un apartado gráfico superior al de la época. Un completo paquete de entretenimiento que ofrecÃa una media de 40 horas de juego para completarlo en su totalidad. Actualmente se encuentra disponible por 1.200 Microsoft Points en el bazar de Xbox Live, remasterizado en alta definición para Xbox 360.