Jason Rubin, presidente de THQ, ha anunciado la cancelación de la trilogÃa inSane en la que trabajaba el cineasta Guillermo del Toro. Los derechos de la licencia de horror han sido devueltos al director de cine, según ha comunicado Rubin, asà que los videojuegos podrÃan ver la luz bajo la producción de otra compañÃa.
El nuevo presidente de la firma, encargado de sacar a THQ del agujero financiero en el que se encuentra, también ha comunicado que tiene al menos cuatro proyectos sin anunciar en proceso. Según ha detallado Rubin en el último informe económico, se ha centrado «principalmente en Darksiders II, South Park, Metro: Last Light y Homefront 2, asà como los nuevos tÃtulos que están siendo desarrollados por Turtle Rock Studios, Collision, Crytek y Patrice Désilets.»
Rubin ha utilizado sus primeros meses en la compañÃa para realizar cambios significativos. El que iba a ser el último DLC de Saints Row: The Third se convertirá en la cuarta entrega de la franquicia callejera. El estudio responsable de este nuevo buque insignia de THQ es Volition, el mismo estudio que trabajaba en inSane junto a Guillermo del Toro. Probablemente el hecho de que el estudio esté enfocado ahora en el nuevo Saints Row haya afectado en la cancelación de inSane.
«Además de los tÃtulos que ya tenemos anunciados, en los últimos 60 dÃas, nuestros cuatro estudios internos han comenzado a trabajar en nuevos juegos que representan el tipo de producto que creemos hará a THQ exitosa en el futuro», ha explicado Rubin. Aunque el ejecutivo no quiso dar detalles de los nuevos proyectos, sà que ha asegurado que la compañÃa está prestando atención a las nuevas oportunidades que ofrece el mercado del PC y plataformas de distribución digital como Steam.
Tras la reestructuración que ha ido sufriendo la compañÃa gradualmente en los últimos meses, THQ ha logrado reducir el margen de pérdidas hasta el punto de tener unos beneficios netos de 15 millones de dólares en este último perÃodo, a pesar de una reducción significativa en las ventas. Para ello, la compañÃa ha tenido que deshacerse de estudios y costes de licencias.


