El consumo en el sector del videojuego en España supuso 980 millones de euros durante el año 2011, aunque las cifras bajaron en un 15 % con respecto al año anterior. Pese a este decremento, la industria se sigue manteniendo como el principal sector de ocio en el mercado español.
Según los datos facilitados por aDeSe, la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software y Entretenimiento, el año pasado se vendieron en España un total de 21,9 millones de unidades de software, hardware y periféricos. En total, la industria facturó a través de canales de distribución fÃsicos 980 millones de euros en 2011, a diferencia de los 1.153 millones de euros del 2010, una disminución del 15%.
Los datos revelan que los consumidores españoles se decantan en general por los videojuegos para consolas por encima del catálogo para PC. El mercado de las portátiles no pierde fuelle y supone un 46% del total del hardware adquirido por el conjunto de los consumidores españoles en 2011, aunque las consolas destacan con un 54%.
Por lo que se refiere al ranking de videojuegos vendidos por plataformas, PlayStation 3 encabeza la lista, seguida de Nintendo Wii, PSP y Xbox 360. Los juegos tradicionales siguen abarcando un alto porcentaje del consumo en el mercado de consolas en España. Un 10,6% del total corresponde al emergente género social.
Desarrollo español con futuro
Aunque el estudio no tiene en cuenta el mercado digital, desde la asociación se refieren a la ley anti-descargas como un «importante paso» en la lucha contra la piraterÃa y en la creación de una industria española con futuro y sostenibilidad en el mercado. También instan a apoyar en mayor grado el desarrollo de videojuegos para generar riqueza y empleo en España, el quinto paÃs europeo que más videojuegos consume.
En la actualidad, paÃses como Reino Unido o Italia empiezan a considerar y a implementar medidas fiscales desde el gobierno que propicien la creación de estudios. Recientemente, se debatÃa sobre este mismo tema en Francia y algunos estudios pedÃan a Bruselas una solución al problema que existe en Europa de fuga de cerebros.


