Tal como vino, el Tokyo Game Show 2011 se fue, sin dejar grandes anuncios ni sorpresas de esas que gustamos de recibir los aficionados a los videojuegos. Los grandes eventos suelen suponer un buen número de títulos que saltan a la palestra desde el anonimato, rumores que se confirman o por el contrario, se desmienten. El show de este año en tierras japonesas será recordado como uno de transición, con todos los pesos pesados de la industria más centrados en las ferias de Los Ángeles y Colonia, que en el Makuhari Messe tokiota, y las grandes distribuidoras interesadas en su campaña de navidad antes que en hacer promoción por oriente.
Por esto, los grandes nombres del sector en cuanto a publicación de videojuegos han estado presentes en espíritu, pero no en cuerpo. Muchas de ellas han mostrado sus lanzamientos estrella a través de las 'first-parties' como Sony y Microsoft. En el repertorio de la feria, más de 700 juegos sobre el papel y una ganadora, casi a todas luces indiscutible, la nueva portátil de Sony, PS Vita. Todos los asistentes, tanto profesionales como usuarios, han aguardado las rigurosas colas que tanto gustan en Japón para probar la pequeña bestia que la compañía japonesa lanzará en diciembre en aquellas tierras, y que aquí podremos probar en apenas dos semanas, durante el GAMEFEST que se celebrará en Madrid del 29 de Septiembre al 2 de Octubre.
El aspecto conservador del Tokyo Game Show no es algo nuevo, y coincide con el declive del liderazgo de la industria japonesa en la creación de videojuegos. Pese a que algunos genios como Kojima, Miyamoto o el controvertido Yoshinori Ono son figuras relevantes de la industria, el paso delante de occidente es algo que el mercado nipón tiene que asimilar todavía. Los gustos de los consumidores son todavía muy diferentes en ambos territorios, algo que Microsoft sabe bien, por la dificultad que sigue teniendo allí para encauzar el rumbo de ventas de Xbox 360.
Así, en la feria triunfan las compañías de casa, las distribuidoras que crean títulos por y para japoneses. De Square Enix hemos podido ver bastante y buen material, que sin embargo no sale de la habitual línea de Final Fantasy, con leves excepciones. Capcom ha apostado fuerte, con el mencionado Ono como figura clave de la estrategia multiplataforma de la compañía, apostando tanto por Vita como por Nintendo 3DS para sus futuros juegos. Asura´s Wrath ha sido uno de los juegos más aplaudidos del evento, además de cautivar a los asistentes por su estilo de juego y su espectacularidad visual, muy del gusto del público local.
Además, la distribuidora tiene en Monster Hunter 3 Tri-G y Monster Hunter 4, presentados en la charla de Nintendo fuera del show, dos cartas ganadoras para el mercado oriental, que digiere con gusto cada nueva entrega de esta exitosa saga. Por su parte Tecmo Koei ha mostrado Ninja Gaiden 3 y ha saltado a la palestra por revitalizar la saga Dead or Alive y Konami ha resultado la más conservadora, con pocos anuncios y muchas reediciones en alta definición de sus clásicos. Hasta tres capítulos de la serie Metal Gear verán la luz en los meses venideros, acompañando a Pro Evolution Soccer 2012, que este año parece ser una competencia real para FIFA 12.
Namco Bandai ha pegado duro con títulos como Dark Souls, Ace Combat: Assault Horizon o las adaptaciones de licencias de series de éxito como Naruto o One Piece. En tendencias generales, sube y triunfa el juego para plataformas móviles – tanto consolas como smartphones y tabletas – y la apuesta de las grandes por los controles de movimiento, que poco a poco van asentándose como alternativa al juego tradicional.
La vigésimo primera edición de la feria nipona también será recordada por ser la primera que sucede a los tristes sucesos del Tsunami y posterior catástrofe nuclear de Fukushima. Por ello, el plan de ahorro energético de la zona de Tokio se ha notado, con aires acondicionados a baja potencia, luces atenuadas y una temperatura general más elevada que en otras ocasiones. En lo positivo, un nuevo récord de asistencia y la demostración de que para el mercado local, el sector del videojuego sigue siendo una balsa de flotación a nivel económico.


