Se acerca el final de año y siempre es un buen momento para mirar hacia el futuro. Normalmente se lanzan miradas hacia los 12 meses siguientes, pero me gustarÃa aprovechar la ocasión y mirar un poco más allá, hacia los próximos años.
La industria de los videojuegos está cambiando rápidamente y gran parte de la culpa de esos cambios la tienen las redes sociales. Ellas han sido las catalizadoras del fenómeno de los juegos sociales. Quizás muchos lectores dejen de leer porque piensan que esto trata de juegos casuals. Es posible que asà fuera al principio, pero la socialización del juego es algo que afecta a toda la industria y que lleva conviviendo con los jugadores desde el primer juego online.
Los juegos sociales son aquellos que nacen bajo el abrigo de una red social, pero su caracterÃstica principal no es dónde nacen, si no cómo se comportan. Estos tÃtulos aprovechan las relaciones virtuales creadas a través de la red social para trazar sobre ellas unas nuevas a partir de la experiencia jugable.
Compartir un marcador de Farm Ville a través de Facebook, informar del nivel alcanzado en una aplicación de iPhone o retar a nuestros amigos utilizando Google+ es aprovechar las caracterÃsticas de los juegos sociales. Pero también tienen trazos de social juegos tan hardcore como Call of Duty, al permitir grabar y editar una partida para colgarla posteriormente en Youtube. Por no hablar de la red social que Activision ha montado alrededor del juego: CoD Elite.
La explosión de estos tÃtulos en los últimos años ha hecho que empresas como la japonesa GREE se ponga a la altura de grandes como Konami o Namco-Bandai. GREE es la mayor red social en Japón a la que el 90% de los usuarios acceden a través de su móvil. Su principal fuente de ingresos es la venta de objetos dentro de los tÃtulos disponibles en la red. Mirando hacia la otra punta del mapa, está Zynga, responsable de varios tÃtulos de Facebook, como el mencionado Farm Ville o CityVille.
El camino hacia los juegos sociales se abrió hace mucho, pero es ahora cuando se está recorriendo, sobretodo en occidente. Aún nos esperan nuevas sorpresas conforme el sector de los juegos para móviles vaya ganando terreno fuera de Japón y podamos jugar y conectarnos en cualquier lugar, en cualquier momento.
Sony ha evaluado bien el mercado antes de lanzar PS Vita y con gran acierto ha presentado una versión de su portátil con 3G. Pantalla táctil, potencia gráfica, buenos controles, dos cámaras de foto y conexión permanente a internet, todo ello sumado nos da un mensaje claro: Sony va a por el mercado de los juegos sociales para móviles. Falta ver cómo la aprovechan los desarrolladores, pero no cabe duda de que la compañÃa de Playstation ha tomado como referencia el mercado japonés y el éxito del que allà disfrutan plataformas sociales como GREE.
Imaginemos una partida en nuestra PS3 que continuamos en PS Vita, quizás de un juego gratuito que se financia con la tienda de objetos virtuales. Es posible que ese juego genere también notificaciones que nos lleguen automáticamente a la consola. Ahora imaginemos que ese tÃtulo ficticio al que jugamos conecta con otro juego de Facebook de la misma manera que Assassin's Creed: La Hermandad conectaba con Project Legacy. Y por último, envolvamos todo con contenido social: rankings, chat en directo, lanzar retos a otros jugadores, ... Si hemos seguido el ejercicio de imaginación, estaremos un paso más cerca de saber qué nos depara el futuro.