Las sagas multiplataforma son una interesante y rentable manera de explotar una franquicia con mucho tirón comercial, como bien saben Nintendo y la española Mercury Steam, responsable de Castlevania: Lords of Shadow. Es por ello que la desarrolladora nacional ha querido trasladar las aventuras del linaje Belmont, en su contienda con Drácula, a la portátil de moda: Nintendo 3DS. De hecho, se espera que esta última entrega, Mirror of Fate, sea la continuación del juego que ya vimos en PlayStation 3 y Xbox 360: Castlevania: Lords of Shadow. La segunda parte de lo que se espera que sea una trilogía.

Por supuesto, ABC Videojuegos quería corroborar que no todas las segundas partes tienen por qué ser peores que las primeras y acudimos a probar el juego a las instalaciones de Nintendo en Madrid. Además, estamos comparando dos juegos distintos en muchos aspectos. Primero, no pertenecen a la misma plataforma; segundo, se vuelve al scroll horizontal típico de las aventuras en dos dimensiones de Castlevania y, por último y no menos importante, es un título en 3D.
La cuidada sensación de las tres dimensiones estuvo presente en toda la demostración que pudimos ver y jugar; la ambientación y la profundidad de los escenarios que envuelven a nuestro personaje son para quitarse el sombrero, al igual que las texturas, la iluminación y demás efectos de luz. Únicamente se echaba en falta un trabajo más meticuloso con los modelados de los personajes y enemigos, un tanto tosco según qué plano. Por su parte, las cámaras de esta adaptada y renovada entrega de Castlevania funcionan sinérgicamente con el estereoscopio de la portátil logrando, tanto en el apartado gráfico como en el narrativo, un gran dinamismo. Esto se traduce en que no sólo veremos enfrentamientos en 2D, sino que gracias a movimientos como los agarres y los golpes letales se alcanzarán cotas de acción similares a las vistas en juegos del corte de God of War.
A pesar de recoger esta fuente de inspiración del juego del estudio de Santa Monica, Mercury Steam se ciñe bastante al sistema de combate visto en el primer Lords of Shadow. Obviamente, los desarrolladores tuvieron que atenerse a un periférico nuevo, lo cual no es nada sencillo teniendo en cuenta las limitaciones impuestas por el número de botones, cosa que, afortunadamente, no repercute en la experiencia de juego.

Con dos botones atacaremos y con otro haremos los clásicos agarres, casi como si de un juego de lucha se tratase. Por supuesto, un botón para correr será más que necesario, al igual que otro para cubrirse. Con este sencillo planteamiento, Mercury Steam logra sacarse de la chistera un sistema de combate basado en las pulsaciones de botones y las pausas. En vez de combinar los botones como en el primer juego para PlayStation 3 y Xbox 360, esta vez los héroes de la familia Belmont usarán un planteamiento similar al visto en los juegos de Devil May Cry, donde había que apretar más rápido o dejar espacio entre una pulsación y otra para concatenar combos. Por supuesto, cada enemigo tendrá su punto débil como hemos visto hasta ahora en Lords of Shadow y en el jefe final de Mirror of Fate con el que nos enfrentamos en la demostración, que además exigía mucha paciencia y más habilidad como en los antiguos Castlevania.
Y es que el juego de Nintendo 3DS recoge influencias de pasados títulos, ya que en Mirror of Fate veremos, además de la narrativa 2D, muchos guiños a los juegos para portátiles de la saga. No podría faltar el intrincado sistema de mapas y áreas que se abren gracias a nuevos objetos que vayamos adquiriendo, los clásicos ítems como el hacha arrojadiza, las dagas, el agua bendita..., aunque también habrá grandes ausencias como los antiguos corazones o las habitaciones de guardado a lo Metroid.

En cambio, sí que volverán a aparecer viejos conocidos como Alucard e incluso miembros del linaje Belmont, como el propio Gabriel -una noticia desvelada tras el Gamelab- y viejos conocidos como Trebor y Simon. Un detalle que deja entrever que la historia tomará un cariz más profundo de lo que se espera en un juego de una portátil. De hecho, se especula que el juego pueda rondar entre las quince y veinte horas de duración, algo difícil de ver teniendo en cuenta la plataforma.
Desde luego, Mercury Steam se ha puesto el listón muy alto. En contra de lo que muchos pensaron cuando el mismo Hideo Kojima puso su ojo en el estudio español para desarrollar el nuevo Castlevania, la compañía de Enric Álvarez ha logrado reverdecer una saga como pocas veces se ha visto. A base de influencias de otros grandes como God of War, DMC o, incluso, Shadow of Colossus, como dirán algunos. Pero la verdad es que ni a Lords of Shadow ni, ahora, a Mirror of Fate se les puede reprochar prácticamente nada. Mercury Steam ha logrado un trasfondo soberbio, gracias al primer capítulo, y una apariencia formidable en su segundo trabajo con la gran Konami, que se espera que salga a la venta a finales de año.


