Los lugares más fotografiados y que más desilusionan a los viajeros

Cinco de las atracciones que más decepcionan del mundo según la opinión de los turistas

Actualizado:12345
  1. Calzada del Gigante

    Con el mes de septiembre y la vuelta a la rutina es inevitable preguntar a los compañeros por ese viaje o escapada veraniega. Destinos europeos como París, Bruselas o Irlanda han sido los elegidos por muchos para desconectar en vacaciones y visitar monumentos y atracciones turísticas clásicas en toda guía de viajes. Sin embargo las expectativas son, en algunas ocasiones, mayores de lo esperado y las decepciones grandes. Según una encuesta publicada por el periódico irlandés The Irish Times atracciones como la Calzada del Gigante, en Irlanda, o la Sirenita de Copenhague, son algunos de los lugares turísticos más fotografiados y que más desilusionan a los viajeros.

    Calzada del Gigante

    Con el boom de la serie de televisión Juego de Tronos, Irlanda se ha convertido en uno de los destinos turísticos más demandado este verano. La Isla Esmeralda reúne el mayor número de escenarios de la popular serie y la visita a la llamada Calzada del Gigante -aunque no aparece en Juego de Tronos- entra en todas las visitas turísticas.

    Esta atracción turística, en la costa nororiental de la isla de Irlanda, acerca al viajero hasta unas 40.000 columnas de basalto provenientes del enfriamiento de una caldera volcánica, que ocurrió hace unos 60 millones de años. A pesar de su merecido interés, no en vano fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986, algunos turistas se sienten decepcionados por la visión y declaran que para llegar hasta allí «era una caminata muy larga para una pequeña reunión de rocas», dijo Dean Healy o «mis expectativas eran enormes. Estaba seriamente decepcionado», dijo Eimear Hurley.

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  2. La Mona Lisa

    La Mona Lisa o La Gioconda, obra del pintor italiano Leonardo da Vinci, es el cuadro más famoso del mundo y visitado por millones de personas anualmente en el museo del Louvre de París.

    No hay duda de su valor pictórico, si bien sus pequeñas dimensiones -77 × 53 cm- y su altísima protección en la pinacoteca convierten a esta obra de Da Vinci, fechada entre 1503 y 1519, en una de las mayores decepciones para los turistas. Uno de ellos, Niamh MacSweeney, comentaba «¿La Mona Lisa tiene que estar allí? Es diminuto y aburrido», «Es tan pequeña comparada con todo lo demás en el Louvre...», dijo Patricia Corduff o «del tamaño de una guía telefónica», decía Laura Mulcahy.

  3. Manneken Pis (Bruselas)

    Resulta curioso que uno de los símbolos más representativos y queridos de Bruselas sea una pequeña estatuilla de bronce que representa a un niño desnudo haciendo pis en la pila de una fuente.

    El Manneken Pis, sorprende a los turistas por su pequeño tamaño, 65,5 centímetros, así como por su ubicación en un lateral de una pequeña plaza del centro histórico de la capital belga. Son muchos los que se sienten defraudados por «ser pequeño y estar escondido en una esquina oscura», decía Leonie Khan.

  4. La Sirenita (Copenhague)

    La Sirenita, una escultura de una sirena de bronce, que se encuentra en Copenhague, es otra de las atracciones turísticas que más comentarios recibieron en el periódico irlandés que realizó la encuesta.

    Así, para los turistas resulta decepcionante el pequeño tamaño de la escultura de apenas 1,25 metros, ubicada en la bahía del Puerto de Copenhague y uno de los símbolos más prominentes de la ciudad. «Pequeño e insignificante», fue como lo describió David Fox, un sentimiento que se repetía repetidamente.

  5. La Torre Inclinada de Pisa

    Por último, aunque lejos de los anteriores, se encuentra la Torre Inclinada de Pisa. El campanario de la catedral de la ciudad, situada en la Plaza del Duomo, empezó a levantarse en el siglo XII y se finalizó 177 años después. Con una altura de 55,7 a 55,8 metros desde la base, empezó a inclinarse nada más empezar su construcción y tras serios trabajos de estabilización por parte del gobierno italiano, la torre se consolidó con la inclinación que tenía en 1.700: 3,99 metros de altura. Las críticas de los turistas no se refieren tanto a la torre en sí sino a la ciudad de Pisa. «Hay poco que ver o hacer en la ciudad una vez visitada la torre y hecha la clásica foto», decía uno de los comentarios.

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