Diez espectaculares y poco conocidas cataratas por el mundo

Lugares donde el agua y los riscos forman un paisaje que asombra y sobrecoge

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  1. Cascadas Trou de Fer, Madagascar

    En la Isla Reunión, en el archipiélago de las Mascareñas, al este de Madagascar y en el Océano Índico, se encuentra este espectacular cañón con cascadas que caen hasta 300 metros de profundidad.

    Tiene seis cascadas principales, de las cuales la más impresionante es la que forma el río Bras de Caverne, que alcanza los 225 metros de altura.

    Considerado territorio francés de ultramar este lugar con abundante vegetación es un auténtico paraíso para los amantes de la aventura y la naturaleza.

  2. Cascada de Guanmen Mountain, China

    El paisaje de China es uno de los más asombrosos del planeta. Montañas sacadas de películas de ciencia ficción, ríos de más de 6.000 kilómetros, grandes llanuras de cultivo o impresionantes cascadas donde el agua fluye con fuerza en verano y se vuelve témpanos en invierno. Un ejemplo de esto es lo que sucede en la montaña de Guanmen, que forma parte de un Parque Nacional a 70 kilómetros de la ciudad de Benxi.

    Con una superficie de 35.170 kilómetros cuadrados, y grandes diferencia de temperatura según las estaciones del año, este parque, con un 85 por ciento de bosque, presume de tener varias clases de arces que lucen de manera especial en otoño donde el color de sus hojas transforma el lugar en un paisaje «en llamas». Pero sin duda es con la llegada del invierno y el desplome de los termómetros cuando llega el verdadero espectáculo en la cascada de Guanmen.

    El agua que cae con fuerza en verano se congela en invierno otorgando un paisaje de cuento a este ya de por si espectacular escenario natural que cada año atrae a miles de turistas.

  3. Gullfoss, la cascada dorada de Islandia

    La catarata de Gullfoss, situada en el cañón del río Hvitá en el sureste de Islandia, forma parte de la ruta turística del Círculo Dorado, de hecho es su atracción «estrella».

    Se encuentra en el amplio cauce del río Hvítá y a un kilómetro de la cascada gira bruscamente hacia el este cayendo en tres escalones curvados. La catarata de Gullfoss posee un increíble caudal que cae sobre tres saltos de 11, 21 y 32 metros respectivamente. El caudal medio es de 140 metros cúbicos por segundo en verano y 80 en invierno.

    A mediados del siglo XX este increíble lugar estuvo a punto de desaparecer por un proyecto hidroeléctrico que llevaba consigo la creación de una presa en el río Hvita. La negativa de una mujer, hija del granjero dueño de las tierras donde se precipita Gulfoss, amenazó con quitarse la vida tirándose a las cataratas. Finalmente el proyecto fue abandonado.

  4. Seljalandsfoss, en Islandia

    Seljalandsfoss, uno de los numerosos saltos de agua del sur de Islandia, tiene una bella caía de agua de 60 metros y sobresale de las más porque su enclave blinda la posibilidad de rodearla completamente.

    Además es posible ascender ahasta el punto de caída y contemplar la bella imagen del agua cuando se lanza al vacío.

  5. Catarata Gocta, Perú

    La catarata Gocta conocida como La Chorrera, es un salto de agua del Amazonas, en el noreste de Perú. Con sus 540 metros de caída libre es la quinta más alta del mundo.

    El origen de las aguas de Gocta se encuentra en las pampas de Corobamba, en la confluencia de los riachuelos Upa y Zuta, en la provincia de Bongará. No fue hasta el año 2002 cuando el explorador Stefan Ziemendorf la descubrió por casualidad aunque no sería hasta tres años después cuando se realizara la primesa expedición hasta la catarata Gocta.

  6. Cascada Shasta, California

    Considerada una de las cascadas más espectaculares de EE.UU., este salto de agua tiene una caída de 39 metros. Adornada con helechos, que parecen salir de la nada, la enorme cortina de agua cae con fuerza y rapidez en un estanque de aguas frías. Este lugar es frecuentado por los pescadores que disfrutan de un espectáculo natural impresionante.

  7. Desembocadura del Xallas, La Coruña

    El río Xallas, en el municipio de Dumbría (La Coruña), es único en el mundo no solo por la belleza de los 60 kilómetros de cauce si no por lo grandioso de su desembocadura: una cascada de 40 metros de altura sobre el océano Atlántico frente al Cabo Finisterre que cae sobre un pozo de más de 16 metros de profundidad.

    Hasta esta espectacular caída de agua, conocida como la Cascada del Ézaro, controlada artificialmente por el embalse de Fervenza, se accede fácilmente por una pasarela de madera que da acceso a un mirador y que es sin duda uno de los mayores y más desconocidos espectáculos naturales de España.

  8. Cascadas del Monasterio de Piedra, Zaragoza

    Una de las casacadas del Monasterio de Piedra
    Una de las casacadas del Monasterio de Piedra - FABIÁN SIMÓN

    El Parque Natural del Monasterio de Piedra se esconde en las sierras más escarpadas del Sistema Ibérico, dentro del término municipal de Nuévalos (Zaragoza). Agrupa un entorno paisajístico insólito en la Península, rodeado de cascadas y saltos de agua.

    El río Piedra forma, al pasar por las inmediaciones del monasterio, un paraje de gran belleza paisajística, con muchas cascadas de agua que se dividen en innumerables hilos de agua o chorreras, siendo la cascada de la Cola del Caballo, con más de 50 m., la de mayor altura e interés. Unos senderos debidamente señalizados conducen por todo el parque, a lo largo de unos 5 km, a todos los sitios de interés del mismo.

    Estas cascadas están formadas por la disolución de las calizas y la posterior precipitación de las mismas la cual ocurre al disminuir el caudal, con lo que la caliza disuelta va depositándose en capas sucesivas por las que discurre el agua formando innumerables saltos. Se trata de un fenómeno kárstico originado por las ligeras fluctuaciones en el propio caudal del río.

    El parque cuenta con varias grutas. Allí también se encuentra el llamado Lago Espejo. Además, se pueden presenciar espectáculos con aves, entre las que se encuentran lechuzas, águilas, buitres, búhos y alimoches....

  9. Cataratas Kaieteur, Guyana

    Las cataratas Kaieteur, situadas en un Parque Nacional en la parte central de Guyana, en el río Potaro, posee una caída libre de hasta 226 metros desde la salida del agua hasta la primera vez que toca rocas, pero entonces fluye hacia una serie caídas de aguas escarpadas, que estando incluidas en la altura de la catarata la hacen llegar hasta unos 256 metros.

    Las cataratas Kaieteur son hasta cinco veces más altas que las cataratas del Niágara, ubicadas entre EE. UU. y Canadá, pero mucho menos conocidas, y cerca de dos veces la altura de las cataratas Victoria.

    Hasta las cataratas Kaieteur llegan cada año miles de personas a pesar de no ser un destino turístico de masas sin embargo cada vez son más los que acuden a esta zona de gran belleza natural y que es reclamada por Venezuela.

  10. Cataratas Ban Gioc Detian, Vietnam

    Las cataratas Ban Gioc son dos saltos de agua de Asia, localizados en el río Guichun, en la frontera entre China y Vietnam, en unas colinas kársticas a 272 km al norte de la capital vietnamita de Hanoi aunque administrativamente pertenecen a China.

    Las cataratas tienen una caída total de 53 metros, siendo el mayor salto de 30 metros. Está dividida en tres caídas por rocas y árboles. Sorprende el efecto atronador del agua golpeando los acantilados que se puede escuchar a un kilómetro de distancia.