Castillo de Valdecorneja (Ávila)
Castillo de Valdecorneja (Ávila)

Cinco magníficos castillos en pueblos de Ávila

Un recorrido por algunas de las fortalezas más interesantes que se conservan en pequeños pueblos de la provincia

Actualizado:12345
  1. Castillo de Valdecorneja, en El Barco de Ávila

    Castillo de Valdecorneja (Ávila)
    Castillo de Valdecorneja (Ávila) - TURISMO DE CASTILLA Y LEÓN

    El pueblo de El Barco de Ávila se conoce con ese nombre porque, antiguamente, se atravesaba el río Tormes en barco. Está situado en el puento más elevado del Valle del Corneja (Ávila) y construido sobre un castro destruido por los romanos. Con el paso del tiempo, este castro se convirtiría en el Castillo de Valdecorneja, la segunda residencia del Duque Fernando Álvarez de Toledo, alrededor del cual fue creciendo la población. A día de hoy, todavía se conservan restos de la muralla de piedra que rodeó la villa y una torre vigía.

    Enrique II de Trastámara donó estas tierras a la casa de Alba, que construyó el castillo en la Edad Media, en el siglo XII. Dos siglos más tarde sería reconstruido pues, durante la Guerra de Sucesión y la Guerra de la Independencia, fue atacado, con el consiguiente deterioro. Tuvieron que restaurarlo más veces por las incontables batallas que ha sufrido y los intentos de incendio y bombardeos, pero siempre respetando su perímetro original.

    En el interior del castillo, inicialmente existía un Patio de Armas con un surtidor en el centro y una galería de arcadas y columnas románicas adornada con una crestería gótica, conservándose parte de la misma en una casa de la Plaza Mayor. Al ser puramente militar, el castillo resultó incómodo y estrecho para sus habitantes: los Señores de Valdecorneja, Condes y Duques de Alba.

    Con una superficie de unos 1.700 metros cuadrados, se usó el interior del recinto como cementerio municipal en la segunda mitad del siglo XIX y el Patio de Armas se transformó en un Patio de Honor a finales del siglo XV.

    La puerta principal es de arco gótico con grandes dovelas. A su derecha, se alza la Torre del Homenaje, de formas cuadradas, desde la que se accede a las almenas y torreones desde donde se puede admirar el paisaje del valle y las sierras circundantes.

    Actualmente, ha sido reparado el pavimento y algunas partes de la Torre del Homenaje. El castillo es utilizado para los actos culturales que se celebran en esta localidad.

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  2. Castillo de la Triste Condesa, en Arenas de San Pedro

    Castillo de la Triste Condesa (Ávila)
    Castillo de la Triste Condesa (Ávila)

    Arenas de San Pedro se encuentra en el Valle del Tiétar (Ávila). Es la capital de la comarca. Se llama así desde que fue canonizado San Pedro de Alcántara en 1669.

    El Castillo de la Triste Condesa también es conocido por otros nombres, como Castillo de Don Álvaro de Luna o Castillo del Condestable Dávalos.

    Siendo el monumento más antiguo de Arenas, fue construido entre 1393 y 1423 por el Conde Ruiz López Dávalos. El segundo conde de Benavente condedió la fortaleza a su hija Doña Juana Pimentel, que se casó con Don Álvaro de Luna en 1432. Al morir éste, ajusticiado por el rey Juan II en 1453, el castillo pasó a conocerse como Castillo de la Triste Condesa.

    Como muestra de su poder y con fines defensivos, se mandó edificar un castillo fortaleza en la parte baja del pueblo. El vecindario fue obligado a contribuir en su construcción.

    De estilo gótico con planta cuadrada, el castillo es rematado por un parapeto almenado. Posee cubos circulares en las esquinas y tres cubos macizos rectangulares en los lienzos. El interior cuenta con cuatro plantas y el Patio de Armas. Las mazmorras estaban en las estancias subterráneas del castillo. A pesar de ser diseñado como defensa territorial, posteriormente pasa a ser una residencia señorial.

    Después, el castillo sirvió como cementerio de la villa y de prisión. Fue cedido al Ayuntamiento en 1853 por el Duque de Pastrana y declarado Monumento Histórico Artístico en 1931. Ahora ha sido rehabilitada su Torre del Homenaje y es utilizado como museo, sala de exposiciones y sala de congresos.

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  3. Castillo de Arévalo, en Arévalo

    Castillo de Arévalo (Ávila)
    Castillo de Arévalo (Ávila)

    Arévalo es el punto neurálgico de la comarca de la Moraña (Ávila). Su castillo fue mandado construir a mediados del siglo XV por Don Álvaro de Zúñiga, de forma estratégicamente militar. Tras su muerte, pasó a los Reyes Católicos y fue convertido en una prisión hasta el siglo XVII. Con la Guerra de Sucesión y con la de la Independencia, poco a poco se fue arruinando y su recinto se empezó a usar como cementerio hasta el siglo XX.

    Su construcción tiene cierta influencia italiana. La planta es pentagonal y posee una gran Torre del Homenaje, cuyo núcleo, la torre-puerta de la muralla de la villa, es la parte más antigua.

    En su interior, hay un profundo pozo en la planta baja. La parte interior estaba protegida con una barrera con galería de tiro en escarpa y tiene garitas en sus ángulos y en los muros.

    En la actualidad, se puede encontrar en el castillo un interesante Museo del Cereal, en el que hay 250 variedades de trigo y 150 de otros cereales (avena, cebada, centeno, arroz y maíz).

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  4. Castillo de El Mirón, en El Mirón

    Castillo de El Mirón (Ávila)
    Castillo de El Mirón (Ávila)

    El curioso nombre de esta zona no es tan extraño, pues se dice que desde El Mirón (Ávila), en sus días más claros, se puede ver hasta Salamanca e, incluso, se le llega a comparar con un faro.

    El Castillo de El Mirón también se conoce como el Castillo de Los Moros y su construcción data entre los siglos XII y XIII y hay quien dice que fue fundado por Alfonso X.

    En El Mirón se puede visitar los restos de los muros de una torre del antiguo castillo, que perteneció a los Duques de Alba, y se encuentra encaramado en lo alto del berrocal (altos y grandes peñascales), dominando el pueblo y atalayando el Valle del Corneja, con vistas de la Sierra de Gredos y las serranías circunvecinas.

    Se compone de varios pisos, de planta rectangular con una muralla que corona el cerro y en medio, la Torre del Homenaje.

    Tras los trabajos de recuperación del castillo, se han econtrado restos de varias épocas, como la ocupación romana (restos constructivos en la base de lor muros), época alto-medieval (restos de la Iglesia) y época bajo-medieval (el torreón y el recinto amurallado).

    El castillo está muy deteriorado en la actualidad y la vistas son mejores desde la atalaya.

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  5. Castillo de La Adrada, en La Adrada

    Castillo de La Adrada (Ávila)
    Castillo de La Adrada (Ávila)

    La Adrada, perteneciente a Ávila, es un pueblo de origen romano y se baraja con la posibilidad de un asentamiento celta en el cerro donde ahora se sitúa el castillo.

    El Castillo de la Adrada fue construido en el siglo XIV sobre una Iglesia gótica. Está hecho de granito combinado con ladrillo, dispuesto así por Don Álvaro de Luna.

    En el siglo XVI se levantó la Torre del Homenaje y se construyó un gran cubo artillero, y ya en el siglo XVI, desaparecidos los conflictos interiores, el castillo se transformó en palacio renacentista porticado según el uso castellano.

    Hoy en día es el Centro de Interpretación del Valle del Tiétar, en el que la figura de un soldado de guardia, vestido al modo de un alabardero de la primera mitad del siglo XVI, recibe al visitante, en la planta baja, donde podrá seguir, gracias a un montaje audiovisual, las etapas de construcción del Castillo.