Ocho de los mejores restaurantes gallegos de Madrid

El crítico de ABC selecciona sus mesas favoritas de la capital donde probar la gastronomía gallega con garantías

Actualizado:12345678
  1. Alabáster

    Sala de Alabáster
    Sala de Alabáster - ERNESTO AGUDO

    Probablemente el mejor restaurante gallego de Madrid. Producto de calidad, cocina sencilla y bien resuelta, servicio de sala profesional y con ganas de agradar, comedor acogedor con detalles cuidados, bodega seleccionada con acierto y precios contenidos. Se come muy bien en esta casa sobre la base de un producto excepcional que llega de Galicia y platos armónicos y equilibrados, con puntos impecables y guarniciones que aportan y no ocultan. Además del amplio comedor, que registra llenos diarios, cuenta con una zona de barra, con mesas altas, donde se puede comer de manera informal. Con el éxito de Alabáster mucho tienen que ver también dos jóvenes profesionales de sala, formados en establecimientos de categoría, Francisco Ramírez y Óscar Marcos, que han formado un equipo sólido y eficaz que acrecienta la satisfacción del cliente. Muchos detalles, además. Desde la posibilidad de medias raciones hasta ese pan elaborado allí mismo. Y con la sala, una bodega muy cuidada, seleccionada con acierto.

    ALABÁSTER. Montalbán, 9.

  2. Burela

    Sala de Burela
    Sala de Burela - ISABEL PERMUY

    Entre los numerosos restaurantes gallegos de Madrid destaca este Burela, casa veterana situada a un paso de la plaza de Castilla de la que se habla poco pero cuya oferta marina está entre las mejores de la capital. Su nombre, que rinde homenaje a la localidad de la costa de Lugo que es el mayor puerto bonitero del Cantábrico, ya es toda una declaración de intenciones. Mariscos y pescados de mucha calidad, tratados con absoluta sencillez, respetando al máximo la excelencia del producto. No es un sitio elegante, pero a Burela no se va por su decoración, se va a comer bien. El propietario, Camilo Paredes, atiende con eficacia y amabilidad la sala. Y recomienda lo mejor que haya recibido ese día de las lonjas gallegas. Por ejemplo una centolla de lujo, o una ensalada de bogavante, almejas a la sartén. Entre las entradas sobresalen las empanadas, como la de chocos en su tinta o la de bonito. En días fríos, reconfortante el caldo gallego, y en cualquier momento un correcto pulpo a feira. Como pescados, en función del mercado, rodaballo, merluza, rape, lenguado o lubina en distintas preparaciones y siempre con precios competitivos. Para terminar, unas buenas filloas.

    BURELA. Nardo, 2.

  3. Casa d'a Troya

    Casa d'a Troya
    Casa d'a Troya - BELÉN DÍAZ

    Nada ha cambiado en la Casa d’a Troya desde su apertura, en marzo de 1966. Primero en un modesto local del barrio de la Concepción y más tarde, desde 1991, en el actual local del parque de San Juan Bautista, junto a la M-30, la familia Ortega ha estado dedicada a hacer de su restaurante un referente de la cocina gallega en Madrid. Junto a su célebre merluza, estrella de la casa, un surtido de excelentes mariscos del día en el que hay que dejarse aconsejar y tener la cartera bien preparada. Cocina absolutamente tradicional, sin ninguna concesión a la modernidad, elaborada muy correctamente con producto que reciben directamente desde Galicia. Pulpo, empanada, salpicón de bogavante, lacón con grelos, pescados… Toda una tentadora oferta. En la última reforma del local habilitaron una barra en la que se pueden tomar casi todas las especialidades de la casa.

    CASA D'A TROYA. Emiliano Barral, 14.

  4. Naveira do Mar

    Almejas en Naveira do Mar
    Almejas en Naveira do Mar - PEÑA EL CORRALÓN

    Una de esas direcciones semisecretas que los buenos aficionados se pasan unos a otros. En esta pequeña casa de comidas perdida en el barrio de Tetuán, el gallego Julio Bouza ofrece, desde 1983, una tentadora variedad de mariscos y pescados. En Naveira do Mar se encuentran a diario, siempre en función del mercado, almejas, berberechos, ostras, gambas, cigalas, nécoras o centollos de calidad y con unos precios muy contenidos. Además del marisco los platos estrella son la merluza a la gallega o a la plancha y el pulpo a la gallega. Y para quien no quiera productos del mar, la carne asada vale mucho la pena. Compensa sufrir la incomodidad del local para disfrutar de todos ellos.

    NAVEIRA DO MAR. Santa Juliana, 57. 91 459 45 32.

  5. O'Grelo

    Jornadas de centollo gallego, en O'Grelo
    Jornadas de centollo gallego, en O'Grelo - Restaurante Ogrelo

    Este veterano restaurante de la zona de Retiro presenta una oferta muy tradicional, centrada sobre todo en productos gallegos de calidad. Y naturalmente, mariscos. Ostras de Cambados, percebes, almejas al ajillo o a la marinera, cigalitas fritas, zamburiñas a la plancha, mejillones al vapor o a la gallega, o salpicón de centollo y bogavante. Si uno no quiere disparar la cuenta tiene alternativas atractivas. Por ejemplo las empanadas, que dependiendo del día pueden ser de xoubas, de vieiras, de berberechos, de calamares… O el pulpo, a la gallega o a la plancha. Entre los atractivos de la casa están los guisos del día. Pueden ser unas ricas pochas con marisco, unas patatas con bogavante y almejas o una caldereta. Un buen surtido de pescados, con la presencia poco habitual del bacalao como alternativa, y algunas carnes como la ternera asada completan la oferta. Dispone también de una atractiva barra, separada del comedor, en la que se pueden tomar cómodamente, de una manera más informal, cualquiera de esos platos.

    O'GRELO. Menorca, 39.

  6. Villa de Foz

    Sala de Villa de Foz
    Sala de Villa de Foz - BELÉN DÍAZ

    Sin hacer mucho ruido mediático, este restaurante ofrece desde hace cinco lustros una carta en la que la materia prima, especialmente los pescados gallegos, se cuida con mimo y a la que se aplican puntos de cocción irreprochables. Los de Villa de Foz son platos muy tradicionales, bien ejecutados, que constituyen el argumento más contundente de esta casa que fundara en 1988 Manuel Tabares, un lucense que todavía sigue al pie del cañón, atendiendo personalmente a sus clientes. Entre los fijos que no hay que dejar de probar en Villa de Foz está la empanada, que se presenta con una masa ligera y muy fina. Otro emblema de la casa es el pulpo a feira. Y la tercera pata es la merluza de pincho, que llega desde el puerto de Burela, en la marina lucense, y que se prepara bien al horno, bien a la gallega. Impecable de calidad y de punto. Además, caldo gallego y algún marisco del día fuera de carta. Y para los carnívoros, ternera gallega, tierna y con mucho sabor, o unos callos con garbanzos.

    VILLA DE FOZ. Gonzalo de Córdoba, 10.

  7. Pazo Coruña

    Sala de Pazo Coruña
    Sala de Pazo Coruña - PAZO CORUÑA

    Uno de esos lugares sencillos de los que apenas se ocupan las guías ni las redes sociales. Un restaurante de barrio en el que es fundamental la materia prima, sin artificios ni complicaciones. Sus actuales instalaciones son consecuencia del éxito de una pequeña casa de comidas, situada no muy lejos de esta, en la que se hizo célebre la merluza a la gallega. Ahora, una enorme terraza en la calle, ideal para las noches de verano; una no menos enorme barra, y un gran comedor recargado y pretencioso integran esta casa a la que siguen acudiendo los fieles parroquianos de antes y una clientela nueva que se ha ido formando con la sencilla fórmula del boca a boca, la que mejor funciona en este Madrid. En Pazo Coruña no hay complicaciones a la hora de enfrentarse con la carta. Casi todo el mundo acude en busca de la merluza a la gallega, que se sirve en cazuela de barro. Una ración enorme que por lo general pueden compartir perfectamente dos comensales. Si no se quiere a la gallega, la merluza se prepara también cocida –blanca dice la carta- o a la romana, acompañadas con una enorme guarnición de patatas y pimientos fritos. Algunos días se ofrece raya a la gallega, que también llega a la mesa en una gran cazuela de barro. Hay además, para los carnívoros, unos buenos tacos de ternera. Amplio capítulo de entradas: mejillones al vapor, berberechos, pulpo a la gallega, o raciones de empanada de bacalao, de bonito o de pulpo.

    PAZO CORUÑA. Pío Baroja, 6.

  8. La Penela

    Salón principal de La Penela
    Salón principal de La Penela - LA PENELA

    Sucursal de los conocidos restaurantes coruñeses, ofrece la misma carta que aquellos, con dos platos estrella que son los que han dado fama a la casa: la tortilla de patata y la ternera asada. La primera se hace al estilo de Betanzos, que es la localidad coruñesa donde se elaboran las mejores tortillas de España. Jugosa, casi líquida, con unas excelentes patatas que se fríen en láminas y luego se cuajan ligeramente con el huevo. La ternera se guisa como antes, a fuego muy lento, y llega sabrosa y muy tierna, con patatas salteadas. Sólo estos dos platos ya justifican sobradamente una visita. El resto de la oferta, puramente gallego, es más irregular. Entre lo mejor, el pulpo a feira, los callos o la empanada de zamburiñas. Siempre hay pescados llegados desde Galicia, fundamentalmente lomos de merluza y medallones de rape, que se hacen en preparaciones bien clásicas: a la gallega, a la romana o a la plancha. De postre, filloas o cañitas rellenas.

    LA PENELA. Velázquez, 87.