El verdadero origen del rebujito y otros secretos de los vinos de la Feria
Jamón y manzanilla, una mezcla casi perfecta

El verdadero origen del rebujito y otros secretos de los vinos de la Feria

Del 6 al 11 de mayo, Sevilla vive en el Real de la Feria. Pero, ¿cómo hay que tomar la manzanilla y el fino?


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Llega la feria de Abril, y el momento clave para la comercialización de los vinos de Manzanilla y los Finos. Aunque desde la finalización de la Semana Santa han comenzado ya a celebrarse ferias en algunas localidades andaluzas, sin duda es Sevilla con su Feria de Abril la que da el pistoletazo de salida a una temporada que llegará hasta mediados de agosto y que supone un porcentaje aproximado del 36% de las ventas que se realizan a lo largo de todo el año. Las estimaciones de venta se sitúan por encima de las 12 millones de medias botellas (el formato tradicional en este tipo de celebraciones) vendidas en el pasado año.

Coincidiendo con el momento en el que el velo de Flor muestra su máxima expresión dentro de las botas de fino y de manzanilla, las bodegas realizan sus «sacas» de primavera, de manera que el vino esté en condiciones ideales para su consumo en las casetas del Real de Feria de Sevilla. Las suaves condiciones climatológicas de la primavera –tan importantes para la crianza biológica– es sin duda también un aliado perfecto para el consumo de estos vinos únicos.

Existen 60 bodegas productoras de finos y manzanillas, lo que nos ofrece una gran variedad de marcas y estilos. Todas ellas marcas adscritas al Consejo Regulador y por lo tanto resultado de una genuina y prolongada elaboración que los sitúan entre los vinos más apreciados del mundo.

Consejos prácticos

Medias botellas. El formato más consumido durante la feria es la media botella, con una capacidad de 375 ml, unas 6 copitas, un tamaño óptimo y cómodo para que el vino no se nos caliente.

Muy fría. La temperatura ideal de consumo de la manzanilla es muy fría, entre 5º y 7º C, o lo que es lo mismo, meter la botella en una cubitera con hielo.

Copa de cristal fino. Donde mejor se puede disfrutar de una manzanilla es una buena copa o catavino de talle esbelto y cristal fino. Se coge el catavino por su base o por el tallo para que así el vino no se nos caliente y podamos disfrutarlo más tiempo a buena temperatura.

Manzanilla y buenos platos. El disfrute del vino en la feria siempre debe ir unido a una buena comida. Los toques salinos de la manzanilla combinan a la perfección con sabores tan típicos del Real como los mariscos, el pescado frito, el jamón ibérico, los salazones, los aliños, la carne a la parrilla...

Para el calor, rebujito. La combinación de manzanilla o fino y refresco de lima es ideal para combatir días de calor en la feria, e hidratarnos más. Las proporciones para que esté perfecto son de 1/3 de manzanilla por 2/3 de refresco con mucho hielo. Añadir unas hojas de hierbabuena. Esta combinación no es un «invento» de nueva creación, ya en la Inglaterra victoriana se consumían estos vinos combinados con limón, azúcar, agua carbonatada y hielo picado, a modo de bebida refrescante, y eran conocidos como Sherry Cobblers.