Grandes episodios de nuestra historia, en las playas donde tomarás el sol
Playa de la Barrosa en la actualidad y en un cuadro con una escena de la batalla de 1812

Grandes episodios de nuestra historia, en las playas donde tomarás el sol

Actualizado:

En la arena en la que este verano disfrutas tus vacaciones podrían haberse celebrado importantes batallas antiguas u operaciones de espionaje contra los nazis

123456
  1. Playa de la Barrosa (1811)

    Playa de la Barrosa en la actualidad y en un cuadro con una escena de la batalla de 1812
    Playa de la Barrosa en la actualidad y en un cuadro con una escena de la batalla de 1812

    Puede que no lo sepas, pero en la playa donde ahora mismo estás tomando el sol podría haberse desarrollado alguno de los episodios más importantes de la historia de España. En esa misma arena en la que tienes hundidos los pies podrían haber muerto miles de soldados en las más cruentas batallas, comenzado operaciones secretas que cambiaron la Segunda Guerra Mundial o producido desembarcos militares que cambiaron el devenir de nuestro país durante décadas.

    Las costas españolas, hoy convertidas en preciosas playas donde cientos de turistas se ponen morenos, están repletas de enclaves históricos donde se vivieron episodios fascinantes de nuestro pasado. Aquí te presentamos unos buenos ejemplos:

    Playa de la Barrosa (1811)

    El 5 de marzo de 1811 tuvo lugar en esta conocida playa de Chiclana de la Frontera (Cádiz) uno de los capítulos más importantes de la Guerra de la Independencia española: la Batalla de la Barrosa. Un año antes, el ejército francés hacia su entrada en esta localidad gaditana e instaba a sus vecinos, mediante un bando de José Bonaparte, a que acogieran «gustosamente a los soldados franceses como amigos y aliados».

    Chiclana se convertía en un enorme destacamento militar que solo trajo miedo, ruina y emigración para los chiclaneros, hasta que los aliados vieron, en la reducción llevada a cabo por las fuerzas sitiadoras, la posibilidad de entrar en combate en campo abierto y liberar a Cádiz del asedio.

    Tras varios días de marcha desde diferentes puntos de la provincia, las fuerzas francesas del mariscal Victor se enfrentaron en plena playa de la Barrosa a las tropas anglo-españolas, con el General Lapeña y el General Graham como cabezas visibles de los ejércitos español e inglés respectivamente.

    El choque definitivo se produjo en la Loma de la Cabeza del Puerco. Y en el mismo sitio donde hoy los veraneantes toman el sol, perdieron la vida más de 5.000 soldados británicos y 400 españoles, por cerca de 2.400 franceses. Una clara derrota de los ejércitos de José Bonaparte, que, sin embargo, no consiguió desbloquear Cádiz ni restablecer la comunicación con San Fernando. De hecho, las tropas francesas consiguieron permanecer en Chiclana hasta el 25 de agosto de 1812, 31 meses después de haber entrado en la zona, dejando un paisaje desolador en todos los aspectos que hoy ha sido borrado por el paso del tiempo.

  2. Playas de Alhucemas (1925)

    Antes y después del lugar donde se produjo el desembarco de Alhucemas
    Antes y después del lugar donde se produjo el desembarco de Alhucemas - ABC

    La llegada de las tropas españolas a esta ciudad marroquí, que perteneció a España hasta mediados del siglo XX, es considerada el primer desembarco aeronaval de la historia. El mismo en el que se basó el general Eisenhower para llevar a cabo el famoso Desembarco de Normandía en la Segunda Guerra Mundial. Y se produjo en las mismas playas que hoy frecuentan muchos turistas españoles y del norte de Europa, tales como la playa de la Cebadilla y la cala del Quemado, ambas rodeadas de un entorno espectacular.

    La operación de atacar Alhucemas el 8 de septiembre de 1925 tenía como objetivo terminar de una vez por todas con la Guerra del Rif que tanto estaba costando a España. El plan, diseñado conjuntamente entre la armada de España y Francia, consistió en el desembarco de un contingente de 13.000 soldados españoles transportados desde Ceuta y Melilla, comandados por el general Miguel Primo de Rivera.

    «Uno de los reunidos, el general Navarro, salió de despacho y dirigiéndose a los periodistas exclamó: "¡Señores, ya estamos en tierra!"», contaba el corresponsal de ABC, Francisco Casals. Además de los 13.000 hombres, el desembarco incluía 160 aviones, 36 navíos menores, 58 transportes marítimos, un portahidroaviones, seis cruceros, tres acorazados, 17 tanques y 24 piezas de artillería. Las fuerzas españolas contabilizaron 200 bajas, por 700 rifeñas.

    La importancia del desembarco de Alhucemas en la historia de España es enorme, puesto que, desde entonces, se ejecutaron las operaciones que determinaron la derrota de Abd el-Krim y la ocupación de la zona española del Protectorado.

  3. Playa de Mata Negra (1943)

    En esta bonita playa situada a mitad de camino entre El Portil y Punta Umbría, en Huelva, que cuenta con algunos tramos destinados a la práctica del nudismo, comenzó en 1943 una de las operaciones más importantes de la Segunda Guerra Mundial: la Operación Mincemeat. El objetivo, convencer a los nazis de que los aliados intentarían desembarcar en Europa a través de Grecia o Cerdeña, en vez de Sicilia.

    Hacerlo de una manera directa no parecía lo idóneo, así que idearon un plan que incluía al territorio español. Un submarino abandonaría en la aguas de Huelva un cadáver vestido de oficial de la Armada Británica, que portaría falsos documentos secretos de los aliados para engañar a las fuerzas alemanas e intentar alejarlas de Sicilia. Y el plan funcionó a la perfección.

    El 30 de abril de 1943, varios pescadores descubrieron el cuerpo de William Martín flotando en la playa de Mata Negra. Portaba un elegante maletín atado a su muñeca que contenía los supuestos planes secretos de los aliados, en los que se detallaba el desembarco a través de Córcega y Cerdeña. Dos altos mandos de Franco no tardaron en filtrar los documentos al ejército nazi sin saber que el cadáver y los documentos eran en realidad un gancho de los servicios de inteligencia británicos para engañar a Hitler. La dictadura de Franco mordía el anzuelo intentando con torpeza que Alemania ganara la contienda.

    Sicilia, desprotegida

    El alto mando alemán decidió enviar varias de sus divisiones acorazadas a Grecia. Después, Córcega y Cerdeña fueron fortificadas. Sicilia quedaba totalmente desguarnecida, dejando el camino libre para el desembarco aliado, que se produjo el 10 de Julio de 1943. Aquella acción fue conocida como la «Operación Husky».

    Gracias al famoso cadáver de Mata Negra, la invasión de Sicilia se produjo mientras todas las defensas germanas estaban orientadas hacia el norte. Los aliados sorprendieron a italianos y alemanes, que mantenían centrada su atención en Cerdeña. El día 17 de agosto, el general Patton y el mariscal de campo Montgomery habían tomado la isla con muchos menos muertos de lo esperado.

    William Martín sigue enterrado en el cementerio de Huelva, como el último símbolo de una operación convertida en leyenda. Sin embargo, continúa el interrogante sobre su identidad. Según pasaron los años se extendió el rumor de que se trataba de un vagabundo londinense que había fallecido por pulmonía. En 1996 el ejército británico desclasificó algunos documentos relativos al hecho que asociaban la identidad de Martin a un mendigo galés, pero también a la de un posible náufrago. Algún historiador ha asegurado que fue un alcohólico vagabundo galés que murió por ingerir veneno para ratas.

  4. Playa de la Franca (1937)

    Playa de la Franca, en la actualidad
    Playa de la Franca, en la actualidad - Guillén Pérez

    La Guerra Civil también está presente en las playas españolas, con episodios tristísimos en uno y otro bando. La playa de la Franca es uno de esos ejemplos, pues el 28 y 29 de agosto de 1937 se produjo en ella una auténtica masacre en su misma orilla. Según los testimonios recientes y las investigaciones llevadas a cabo por historiadores, son cientos los cadáveres que yacen, desde hace más de 75 años, en fosas bajo la arena de esta playa que hoy es considerada una de las más bellas del Principado de Asturias. A los pies de los Picos de Europa, este enclave se ha convertido en la base de operaciones ideal de los turistas para conocer la zona.

    Entre el 1 y el 4 de agosto de 1937 comenzaba la ofensiva franquista sobre Asturias, con el jefe de las Brigadas Navarras, José Solchaga, atacando por el frente oriental. Las fuerzas republicanas no pudieron aguantar la embestida de las tropas de Franco y rápidamente comenzaron el repliegue de sus soldados.

    En la retirada, el ejército republicano cometió todo tipo de tropelías, como ocurrió también en el bando franquista y como suele ocurrir en las guerras civiles, en especial, contra los prisioneros. En Castro Urdiales, Alceda, Vejorís, Dueso, Santander, Las Caldas y otros muchos pueblos de la zona fueron ajusticiados soldados, además de civiles. Pero toda esta serie de hechos culminó en la Playa de la Franja, en cuya retirada fueron ejecutados 40 individuos la noche del 28 de agosto de 1937 y otros 44 el día 29. Un total de 84 presos políticos –aunque otras fuentes hablas de más de cien–, entre los cuales había más de 50 guardias civiles que habían sido capturados tras la rendición del cuartel gijonés de Simancas.

    Curiosamente, en la misma playa donde se encuentran enterrados en una fosa los presos franquistas, hay también una fosa común donde están enterrados varios republicanos también asesinados. Y en 1948, la misma playa de La Franca fue escenario de la emboscada y posterior asesinato de varios guerrilleros antifranquistas, uno de los cuales participó en el fusilamiento de 1937 en la misma playa.

  5. La Playa de los Alemanes (1945)

    La Playa de los Alemanes
    La Playa de los Alemanes

    Esta cala de Tarifa es famosa porque, al terminar la Segunda Guerra Mundial, justo en el momento en que los ojos del mundo estaban puestos sobre las atrocidades que se habían cometido en los campos de concentración, se convirtió en el refugio de muchos exmilitares nazis, que disfrutaron de sus paradisiacas vistas durante años.

    Ya durante la guerra un submarino alemán había vigilado las costas de Cádiz para controlar los accesos entre el Mediterráneo y el Atlántico. Cuentan que el submarino se acercaba a esta playa de vez en cuando, cuya ensenada sirvió de discreto lugar de aprovisionamiento de los barcos nazis. Cuando la guerra finalizó, un numeroso grupo de soldados de Hitler se había quedado lo suficientemente prendado de la zona como para formar una pequeña colonia nazi con el amparo de Franco, que hizo la vista gorda y permitió su estancia en este rincón gaditano.

    La playa de 1,5 kilómetros de extensión, hoy en día en una de las más hermosas de la costa tarifeña, está situada entre los cabos de Plata y de Gracia. Su arena fina, frondosas dunas y un entorno rodeado de vegetación fue el retiro perfecto para los responsables de uno de los episodios más siniestros de la historia del siglo XX, que vivieron en las magníficas casas que salpican toda la ladera.

    Es precisamente en aquella época cuando todo el mundo empezó a llamarla la Playa de los Alemanes. Un lugar tranquilo, apartado de los núcleos urbanos y con dificultad para acceder a ella en coche, perfecto para permanecer camuflado.

  6. Playa de Poniente de Benidorm (1812)

    Playa de Poniente, en la actualidad
    Playa de Poniente, en la actualidad - juan carlos soler

    Las famosas playas de Benidorm, ahora llenas de alemanes y convertida en uno de los destinos más clásicos del turismo español, no fue tampoco ajena a curiosos episodios de la Guerra de la Independencia, recogidos incluso por manuales como «La historia naval de Gran Bretaña», de William James.

    El que nos toca, en concreto, tuvo lugar el 12 de agosto de 1812, cuando las tropas inglesas y francesas se enfrentaron en la playa de Poniente, en los lugares que hoy se conocen como el Paseo de Colón y el Parque de Elche.

    Los ingleses, aliados de España contra las tropas de José Bonaparte, llegaron desde Alicante a la costa de Benidorm, que entonces era una pequeña villa de apenas 2.500 habitantes ocupada por los franceses desde marzo de de 1812. El objetivo de los soldados británicos fue inutilizar los cañones franceses para evitar que estos llevaran a cabo alzamientos más importantes.

    La acción, bajo lo que ahora son imponentes rascacielos que se levantan a pie de la playa, no tuvo éxito y las tropas inglesas acabaron rindiéndose ante la llegada de un numeroso contingente francés procedente de la zona del Castillo. Sin embargo, los presos de la conocida como «Acción de Benidorm» fueron indultados tras reconocer su valentía y bravura.