LA MOLE DEL PALACIO DEL PUEBLO EN BUCAREST, AL DETALLE

El legado de un megalómano

Bucarest, la capital de Rumanía, es una interesante ciudad en la que pervive como en pocos lugares la sombra de los años que el país vivió bajo el manto protector y represor de la Unión Soviética. Los rumanos tuvieron además la enorme desgracia de soportar entre 1965 y 1989 al despótico dictador Nicolae Ceaucescu. Cuesta destacar algo del legado de alguien así pero, de todos modos, la primera visita que recomiendo en Bucarest es el gigantesco Palacio del Pueblo, que encargó el propio Ceaucescu. Los rumanos, en consecuencia, lo detestan.

Foto: FLICKR / ANDREW CISCEL

Interior del impresionante palacio labrado a mayor gloria del dictador rumano

LAS CLAVES DEL VIAJE

  • R
  • En invierno hay que abrigarse bien: las medias oscilan entre los dos grados y los seis bajo cero
  • N
  • Da qué pensar un paseo por el bulevar Unirri, una extraña copia de los Campos Eliseos que está frente al Palacio
  • A
  • En la Plaza de la Revolución hay placas y cruces en recuerdo de quienes murieron allí peleando contra el dictador

CONTENIDO RELACIONADO

Pero se trata del segundo mayor edificio del mundo, superado sólo por el Pentágono, que consta de más de mil habitaciones según el último recuento. Para construirlo, hubo que derribar buena parte del casco viejo de la ciudad, y usaron tanto mármol que durante años los rumanos renunciaron a poner en sus tumbas lápidas de dicho material, dada su escasez. El clásico delirio megalómano.

Se trata del segundo mayor edificio del mundo: consta de más de mil habitaciones... según el último recuento

Actualmente acoge la Cámara de los Diputados, el Senado, el Museo Nacional de Arte Moderno y el de Trajes Folclóricos, el Tribunal Constitucional, doce salas de conciertos y doce de teatro, un centro internacional de conferencias... Si alguien tiene el capricho, puede alquilar cualquiera de las salas restantes. No es necesario reservar con antelación, puesto que nunca se ha ocupado en su totalidad.

Si el bolsillo no alcanza, se puede optar por una visita guiada bastante entretenida en la que te bombardean con cifras, todas gigantescas: tantos miles de metros construidos, tantos de madera, tantos de cuero, miles de toneladas por todos lados...

Para su desgracia, su impulsor nunca llegó a verlo completado. En diciembre de 1989, tras días de disturbios en la ciudad de Timisoara, el régimen organizó una manifestación de apoyo al dictador en la Plaza de la Revolución de Bucarest. Durante el discurso de Ceaucescu unos disparos, o petardos, nunca se ha aclarado qué, convirtieron la demostración de apoyo en una revuelta televisada al 70 por ciento del país.

Tras una noche de altercados e intrigas bizantinas, incluyendo el supuesto suicidio del ministro de Defensa, un sobrepasado matrimonio Ceaucescu inicio la huida que les llevaría al paredón dos días más tarde. Su etapa de horror se cerró con un simulacro de juicio que acabó en fusilamiento. ¿Justicia histórica?

Entrevistas

Manu Tenorio: "En mi equipaje de mano nunca faltará mi guitarra"

El cantante sevillano se entona para hablar sobre los horizontes geográficos que lo han moldeado

Álvaro Urquijo: "Postales no escribo, hago fotos y malas"

La voz de 'Los Secretos' despliega buen humor para hablar de su perfil viajero