La India Catalina en la ciudad vieja de Cartagena de Indias - Laslovarga

Una indígena rebelde y desnuda que cambió la historia de España en Colombia

Viaje para conocer la vida de la India Catalina, un símbolo (controvertido) de Cartagena de Indias

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Permítanme que dedique mi crónica de hoy a un personaje muy poco conocido en España, pero muy relevante en la fundación de Cartagena de Indias. Se trata de la India Catalina, cuya espléndida estatua en bronce deslumbra desde lo alto de un pedestal escalonado a cuantos llegan a las murallas de Cartagena desde el continente.

Esta joven indígena, proveniente de una familia de caciques de la etnia caribe Mokaná, fue raptada en la región de Zamba por el conquistador español Diego de Nicuesa en su primera incursión en tierras colombianas en 1509, siendo apenas una niña de 14 años. Nicuesa la llevó consigo a Santo Domingo, donde fue educada en nuestra lengua, costumbres y religión, y devuelta a su tierra de Gaira, muy cerca de la actual Cartagena, en 1527, dieciocho años después, siendo ya una atractiva y cultivada mujer.

Algún tiempo más tarde, en 1533, cuando Pedro de Heredia llegó dispuesto a fundar Cartagena, la reclamó a su servicio, enviando una comitiva a buscarla a su tribu. Catalina terminó convirtiéndose en una figura clave en sus funciones de traductora, mediadora y pacificadora entre los españoles y las distintas tribus que habitaban la región. Y también en catequista, ya que, según se dice, convirtió a buen número de indígenas a la religión católica. Lo interesante de esta hermosa mujer, que, al parecer, se paseaba por la incipiente ciudad en topless y con un exiguo taparrabos por toda vestimenta, es que, siendo concubina de Pedro de Heredia, terminó rebelándose y declarando contra él en el Primer Juicio de Residencia en el que se le acusaba, entre otros cargos, de maltratar a los indígenas y robar oro. Eso ya da una idea de su personalidad y sentido de la justicia. Naturalmente, hay quien la considera una «puta» y «colaboradora» con la potencia explotadora, pero son los menos y la mejor prueba es la estatua que honra su memoria y su figura histórica, muy semejante, salvando las indudables distancias, a la de la Malinche mexicana.

[Lee la historia completa de la India Catalina en Crónicas de un nómada, el blog de Francisco López-Seivane: La India Catalina, símbolo (controvertido) de Cartagena de Indias].